domingo, 6 de agosto de 2017

Tabaco, whisky, tequila, ron y colas

Carlos Rivera B: Es el anuncio del nuevo paquete impositivo que sería gravado principalmente a los cigarrillos, los licores y las bebidas azucaradas que si hubiera sido aplicado al inicio mismo del gobierno o en la parte alta del ciclo económico cuando el precio del petróleo bordeaba los 100 dólares, podría haber sido creíble alguna intencionalidad de reducir el consumo excesivo de estos productos, pero hacerlo en medio de la caída del precio del petróleo, cuando ya no se está tan lejos de alcanzar el límite establecido por la constitución para la deuda externa y la carga tributaria que se ha visto disminuida ante la contracción económica, el telón de fondo a todas luces es la caja fiscal agobiada por la falta de ingresos suficientes para seguir manteniendo el ritmo de gasto y la chequera populista en un año electoral. En el ámbito puramente macro y de las cuentas fiscales, ya todo se ha dicho y que se resume en la siguiente pregunta: ¿Cuánto gasto público ineficiente e improductivo existe en el actual presupuesto que se podría , sin necesidad de subir un solo dólar de impuestos para equilibrar las finanzas públicas? Sin embargo, ciertamente debemos señalar que estos bienes pueden ser considerados "males", en tanto su consumo excesivo puede generar externalidades negativas. El Mercurio, Año 91; No. 34.686 5 abr. 2016, p. 3 B.

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