jueves, 26 de diciembre de 2019

A Correa le gusta la Belga

Por Dr. Miguel Palacios Frugone

Uno de los logros más importantes que ha conseguido el gobierno de la
robolución ciudadana, es el que quemeimportismo absoluto de los ciudadanos.

Correa ha logrado a fuerza de repetir las cosas malas, que sucesos anteriormente inauditos o intolerables para la ciudadanía, ahora sean  tomados como situaciones normales  sin producirnos admiración por nuestra incapacidad de reacción.

La sociedad ecuatoriana se ha vuelto sumisa y tolerante.

Nadie se levanta o protesta por todas las sinvergüencerías que vemos y permitimos a diario.

El dictador ha dejado que garroteen a las personas. Ha violentado la constitución las veces que le ha dado la gana. Públicamente se ha  dicho y contradicho en un montón de mentiras. Sin embargo la gente común y pensante, a pesar de detestar y odiar lo que el prepotente hace; no reacciona y al no reaccionar, le permite avanzar como un escualo insaciable.

Todo lo que Correa es hoy y tan tímidamente criticamos, es posible gracias a nuestra  culpa y porque se lo hemos permitido con nuestra apatía y silencio cómplice.

Por mucho menos barbaridades, hemos votado a otros presidentes.

La sociedad ecuatoriana esta embrutecida o aletargada; no lo sé. Solo sé que el gran insultador ha agraviado a quién le ha dado la gana y casi todos, se le han quedado callados o le han agachado su cabeza.

En cada acto público y haciéndose el simpático con una sonrisa que ya hiere; ha ultrajado a quién ha querido mientras ha roto todas las leyes que ha podido, en nombre de una robolución que solo usa como pretexto para saciar sus protervos apetitos.

Lo que Correa cree su verdad, la ha impuesto como su verdad.

Se ha pasado encima de todos los poderes del estado y peor aún, sobre el ciudadano común al que ha insultado, atemorizado e irrespetado.

Fíjense hasta donde llega nuestra indiferencia y pérdida de valores, que hasta hace muy poco  nos sentíamos molestos cada vez que maltrataba a una mujer.
Sin embargo hace quince días volvió a atacar a Verónica Acosta en una cadena nacional del gobierno de la rovolución y el narcotráfico ciudadano.Le dijo mediocre, pelucona y quién sabe cuantas más denigrativas bascosidades.
A los dos días todo estaba olvidado. Es tanto el quemeimportismo al que Correa nos ha llevado, que ni siquiera Alberto Acosta que es tío de la agraviada, protestó.

Es tan degradante la falta de respuesta ciudadana, que estamos  acostumbrados a que el acomplejado insulte a una mujer y lo tomemos como un hecho cotidiano, normal y hasta para algunos cuadrúpedos; gracioso.
Nunca debemos olvidar que una vez permitió que su brazo garrotero trate de linchar a Gloria Gallardo. Sucedió en Rocafuerte cuando era diputada.

A una periodista de diario el universo, en un magnánimo alarde de superioridad, desprecio y alto grado de patanería le dijo gordita horrorosa, burlándose de sus características físicas.

A Margarita Arosemena le dijo vieja pelucona y lo hizo presumiendo de una sarcástica simpatía, llena de absurdas sonrisas, que solo evidencia sus profundos complejos y resentimientos.

A Diana Acosta y Roxana Queirolo les dijo viudas de la partidocracia, como una sentencia, sin ni siquiera imaginar que Diana estaba de luto por una muerte familiar.

A Martha Roldós la llamó majadera y lo hizo delante del gorila comandante, sin importarle el acto, protocolo o la condición de funcionaria electa democráticamente que ostentaba esta mujer en su condición de asambleísta.
Cuando estaba comiendo pollos y haciendo proselitismo barato en la alborada, mandó a detener a una señora que pasó trotando por donde comía, por el grave hecho de protestarle diciéndole que vaya a trabajar.

A una anciana que según él le tiró una piedra al vidrio de su carro, la mandó a detener por que dijo que lesionaba su majestad presidencial.

Estos son sólo algunos ejemplos de maltratos a mujeres que al parecer ya hemos olvidado y no debemos olvidar.

Estas patanadas ya son historia. Actualmente ya no nos conmueven ni nos causan indignación.

Algunas personas incluso dicen:… ¿Qué se puede hacer, si él es así? Yo mis queridos amigos soy diferente.

Cada vez que ofende a una mujer, me encolerizo y avergüenzo de tener a
un presidente de esta calaña.

El que lesiona a una dama, es un batracio capaz de hacer las cosas más
bajas que existen.

Para mí, el que maltrata a una mujer es un marica.

Hablo del acomplejado que hace gala del abuso físico, psicológico,
verbal, laboral, o por exceso de poder.

Hablo de marica en sentido peyorativo; no en sentido de la preferencia sexual.
Conozco muchos gay que son más varones que muchos varones y también
muchos hombres que son desvergonzados maricas.
La mayor parte de los hombres que maltratan a las mujeres no son varones, sino invertidos que abusan de su superioridad física o poder, para denigrar a quien por su inferioridad no puede responder con la misma fuerza a su agresor.

Son personas de tendencias dudosas, con una mujerobofia obsesiva.
Por eso me hice eco del título de este artículo.

El mismo fue tomado del brillante comentario de un lector.
También otro que leyó lo escrito, dijo que ya ni siquiera a la belga
le gusta Correa.

En lo personal creo que no le gusta ni la belga ni la ecuatoriana.
Por sus insultos parece que odia a las mujeres.

Pero insisto, lo hace y se vanagloria de ello porque se los permitimos. Lo puede hacer por que hay quienes le agachan la cabeza por que tienen rabo de paja. También por  no querer problemas o por ser sumisos.

Sea lo que sea o por lo que sea; en el fondo es cobardía y complicidad.
A nadie le interesa embarcarse en una pelea por defender mujer ajena y
mucho menos si es contra el prepotente que las maltrata.
Yo no voy a cambiar.

Seguiré protestando sin medir las consecuencias cada vez que insulte a una dama.

El más grande vociferador de la patria vomita bascosidades que son aplaudidas por un rebaño de estúpidos que lo festejan, sin entender que con ese insulto también lo hace con sus madres.


Vuelta a la realidad

Por Francisco Febres Cordero

Al regresar a la realidad luego de unos pocos meses de ausencia en que estuve deambulando por los lejanos territorios de la irrealidad (¡qué
lindo que he volvido hablando!), lo primero que me pregunto es ¿qué ha
pasado en el país en este lapso, qué cambios se han producido, qué
clima político es el que ha imperado?

A ver, ustedes que saben todo, cuéntenme porque si no, ¿cómo me voy a enterar?

Ah ya, o sea que Correa sigue en el poder. ¿Cómo que no es presidente?
¿Entonces qué es? ¿Gobernador itinerante, cantante de fonomímica,
casante de novios? ¿Tampoco? ¡Ah!, dictador. Bueno, de dictador creo
que estaba cuando yo desaparecí del planeta. Chuta, y yo que creí que
con la nueva Constitución que mandó a hacer en Montecristi se había
hecho presidente, pero no ha sido así. ¿Y ha estado muy dictador o un
poquito nomás? ¡Qué bruto! ¿Todo eso ha hecho?  ¡Dictadorcísimo, pues!
¡Autócrata! No sé bien qué sea autócrata, pero eso me parece que es.
¿En serio? ¿Y se lo compró para él solito? ¡Entonces también es
aviontócrata! ¡Qué horrible! ¿Y chef belga? ¿En el avión? Ah no, solo
en el Palacio.

¿Y sigue tan insultón o ya se ha componido un poco? ¿Qué? ¿Qué cada
vez está peor? Eso ha de ser culpa del avión, pues. Es que andar por
las nubes creo que hace daño porque desde arriba a los demás
terrícolas se los ve diminutos, amebas. ¿Todos son unas bestias, menos
él? ¿Ah, los únicos que no son unas bestias son él y el chef belga,
que cocina delicioso? ¡Qué magnánimo que es el dictador, qué justo en
reconocer los méritos ajenos!

¿Y tiene un Congresillo? ¿Para él solito? Ah, el Corchillo es el que
le obedece todo lo que él dispone y le cocina a su sabor las leyes que
necesita. ¡Qué bueno el Corchillo! ¡Qué ternura que me da! O sea es
como otro chef belga, pero hecho para que el dictador se sirva los
banquetes legales que le encantan y que son los que le dan más
calorías, más fuerzas y le robustecen mucho, mucho.

¿En serio me dicen? ¿Va a haber nuevas elecciones? Qués pues, si
cuando yo desaparecí, desaparecí votando. ¿Y otra vez? ¿Para qué?
¿Para que el dictador se reelija por cuatro años? Eso me parece que
está muy bien porque entonces ahí sí la patria comenzará una nueva era
y con eso los dos años anteriores que el dictador ha estado de
dictador, no cuentan. Por eso creo que recién después de estas
elecciones la patria va a comenzar a ser de todos. No pues, hasta
ahora ha sido solo del dictador y sus muchachos, que han hecho lo que
les ha dado la gana. ¡Qué lindo!

¿Y él no ha dejado ni un minuto de hacer campaña? ¿Puras cadenas de
radio los sábados y los demás días en televisión? ¡Qué bestia!
¿Cuántos canales dicen que tiene ahora? ¿Y esos son de él, propios? ¿Y
en la declaración patrimonial declarará que tiene avión,  canales de
tele, periódico, Congresillo, Corchillo y chef belga para él solito?

Bueno, ahora sí ya estoy más o menos enterado de todo lo que ha pasado
en mi ausencia. ¡Híjoles, me falta saber lo de Angostura! Bueno, otra
vez me cuentan eso, porque creo que es bien largo. Y bien emocionante,
también.

¡Qué buenos que son ustedes para una ponida al día! ¡Cómo les agradezco!

Pelucón!!


por El Pájaro Febres Cordero

Con la revolución ciudadana el término pelucón se impuso en el léxico ecuatoriano. Si bien hasta el momento ningún lingüista lo ha definido con exactitud, todos sabemos que  califica a quienes, antes del siglo XXI, eran conocidos como aniñados, es decir, esos que se preocupan por ir vestidos a la moda, se movilizan en autos de lujo, hacen ostentación de su poder, buscan amistades solo entre sus pares, viven en urbanizaciones exclusivas, mandan a sus hijos a colegios y universidades privadas y tienen sus ojos puestos en Miami. En resumen, son horribles..

   Tan horribles  que el Correa no deja de referirse a ellos y endilgar a todo opositor que se le cruza por delante ese sambenito: pelucón. Claro que entre los numerarios y supernumerarios de Alianza PAIS hay varios, pero como ellos están adscritos a la revolución ciudadana, no cuentan: son pelucones de forma, pero no de fondo.
 
   Por eso, si ustedes se encuentran con un señor que va en un auto de lujo escoltado por una enorme, desafiante caravana, no crean que es un pelucón: es un funcionario del Gobierno nomás. Y si ese funcionario hace, de pronto, parar a toda su numerosísima comitiva para ordenar que metan preso a quien, parado en la esquina, hizo un gesto lesivo a su majestad, no lo confundan con un pelucón: es el Presidente de la República nomás.
 
   Tampoco crean que es un pelucón todo aquel que se viste con ropa diseñada especialmente para él: es el Presidente de la República nomás. Sus camisas son tan exclusivas que se las hizo sacar al mismísimo ministro de Educación que, creyendo que ese era el uniforme de los maestros de la revolución ciudadana, las comenzó a usar.
 
   El Presidente dispuso que esas camisas solo podía llevarlas él y nadie más que él. ¡Pobre ministro! Quedó para vestir guayaberas, máximo. ¡Y tan contento que estaba!
 
   Y pelucón tampoco es todo aquel que tiene a sus hijos en establecimientos privados. ¡No! Alguien no pelucón, como el Correa, tiene derecho a dar a sus hijos la mejor educación posible, esa que no se alcanza en los establecimientos públicos.
 
   Y pelucón tampoco es quien va a comprar un jet y un helicóptero para su movilización personal: es el Presidente de la República nomás que, después de pasar muchas penurias, revolucionará su flota para ponerla a tono con el siglo XXI que, entre otras cosas, ha reinventado la majestad aeronáutica del poder..
 
   Y pelucón tampoco es el que despide al cocinero criollo que le cocinaba y que daba al pescado, al pollo y a la carne de res una similar sazón; por eso, en su lugar contrató un chef belga que hace que el pescado parezca pollo y que el pollo sepa a carne de res. ¡Ese no es un pelucón!: es el Presidente de la República nomás, cuyo paladar tiene derecho a reclamar los exquisitos efluvios que demanda la majestad de su rango.
 
   O sea, pelucón es todo aquel que, ostentando privilegios, está en contra del socialismo del siglo XXI.
 
   En cambio quienes ostentan sus privilegios y, además, insultan a todos los que piensan distinto y, con un desdén altanero, demuestran a cada paso su prepotencia, pero están por el Socialismo del siglo XXI, jamás pueden ser calificados como pelucones.
 
   Porque pelucón solo rima con oposición. Y punto..
   Por esto y más Vota de una vez por cualquiera, menos por los pelucones de Alianza País!!

   Si ahora sin tanto poder tiene tanta prepotencia que nos vendra despues mas tenemos que perder que ganar... preferible el poder en varias cabezas que en una sola y mareada por la ambición que llegan a tener, para muestra el propio Fidel... si has visto las pequeñas 30 casitas que tiene regadas por la isla? Su propia hija lo denunció y publicó fotos de las mismas y todos los familiares de Chávez? Una de las haciendas más grandes de cultivos de Venezuela está a nombre de su empleado personal. Lo denunciaron los diarios del mundo entero y en Ecuador también se publicó en los diarios!!! Así que ojo con  tu voto... si piensas que vas a ganar ojo mucho ojo todavía tienes tiempo de recapacitar!!
 
   El mismo slogan rige en todos estos países YA ES DE TODOS!!!!  se nota!!!!!!!

La vara más alta

Daniel Márquez Soares
Diario La Hora, 25 feb 09


Rafael Correa lleva ya dos años en el poder. En circunstancias normales, hubiera cumplido ya la mitad de su mandato y estaría entrando a la cancha para el segundo tiempo. Empezar a juzgarlo ya no sería una injusticia apresurada.

Eso de los juicios es muy complicado. Muchas personas, como el Presidente, tienen la mala costumbre de ensalzarse comparándose con otras, por lo general peores que ellas. Lastimosamente, la historia y, se supone, Dios tienen la dura costumbre de juzgar a las personas según la situación que enfrentaron y la capacidad y las herramientas que tuvieron a su disposición.

Correa debería empezar a preocuparse. Está nominado al premio al más grande mediocre de la historia del Ecuador. Tuvo una oportunidad que el país no había conocido en siglos y que, posiblemente, no se repita jamás. ¿Cuándo un presidente tuvo las facilidades que él?  Tuvo popularidad, una Asamblea a su disposición, dinero hasta el cuello, un mundo próspero que aún no entraba en crisis, una oposición ridícula, y, sobre todo, paz.

¿Dónde está el gran cambio, a la altura de las oportunidades que tuvo? Correa no dio la talla y, a partir de ahora, viene la bajada. El Presidente parece confiar mucho en el tiempo que le queda, pero quizás no le quede tanto, o lo que le quede no sea tan fácil. Se agotará el dinero, volverá el poder legislativo y la oposición, y el mundo entrará en crisis. Y así hasta que, finalmente, se agote su popularidad.  Dejará a su paso un pueblo aún más decepcionado, apático y escéptico. Podrá consolarse, diciendo que fue mejor que Noboa, Palacio, Lucio, Alarcón o Mahuad, olvidando que ninguno de ellos, y quizás ninguno en la historia del país, tuvo la oportunidad que él tuvo. Podrá, más patético aún, echarle la culpa a la prensa, a la izquierda infantil o a los gringos. O podrá, como un hombre maduro, decir "la tarea fue más difícil de lo que yo pensaba y yo no he sido tan bueno como creía". Por eso es que en muchas culturas nacer capaz, con dinero y con oportunidades es uno de los retos más escalofriantes.

Sobre los monólogos sabatinos

3/3/2009
Por Antonio Rodríguez Vicéns

Si alguien estudiara el contenido de los monólogos sabatinos del dictador de Carondelet, talvez en búsqueda de respuestas para  comprender el deterioro institucional, económico y jurídico que vive el país, ¿qué encontraría? Entre las múltiples frases sueltas, entre los diversos temas tratados sin orden ni concierto, ¿qué descubriría?

Además de la descalificación a quienes no comparten sus criterios, de burlas e insultos, de ofrecimientos demagógicos y de una autocomplacencia ilimitada y desbordante, ¿qué hallaría? Nada que se acerque a una concepción estructurada y coherente de la realidad: ni una doctrina política que la sustente ni una visión teleológica que la  justifique.

El discurso de los sábados es coyuntural, superficial y vacío. No es más que la repetición oficializada, entre la frivolidad de los aplausos pagados, de las tácticas retóricas que le han permitido mantener la adhesión de amplios sectores encandilados por los fuegos artificiales de sus frases hechas, sus lugares comunes y sus ofrecimientos de reivindicación, siempre por la vía del revanchismo, el estímulo de resentimientos, la manipulación y la ofensa. Es una expresión de equilibrismo: no busca ejercer el poder para unir a los ecuatorianos y construir un futuro mejor: solo pretende mantenerse en él, defenderlo y conservarlo, usando todos los medios a su alcance y sin su previa valoración ética.

El español Ortega y Gasset afirmaba que el factor que integra en un todo a los diferentes grupos que forman una sociedad es el futuro. Es la vigencia de un programa para el mañana, para actuar unidos y para vivir juntos. Es un cúmulo de deseos, aspiraciones y ambiciones. Es, en definitiva, "un proyecto sugestivo de vida en común". "Los grupos que integran un Estado -escribía- viven juntos para algo; son una comunidad de propósitos, de anhelos, de grandes utilidades.

No conviven por estar juntos, sino para hacer juntos algo". El proyecto correísta es lo contrario: excluye, auspicia la división y los enfrentamientos, elimina el diálogo civilizado y maduro, descalifica, agravia y desune.

Un buen político (si se cree que es aquel que mantiene el apoyo popular mediante el engaño y la mentira, la distorsión de los hechos, la exacerbación de las pasiones, el clientelismo y la alienación de las mayorías mediante una propaganda atosigante y persistente) no es necesariamente un estadista. Es el caso del dictador de Carondelet: no tiene una formación integral y una visión a largo plazo.

Todo lo observa a través del prisma multicolor y deformante de sus intereses personales y su ambición obsesiva de poder. Ha trasladado su mundo privado al escenario público. Ha sido incapaz de superar sus resentimientos y frustraciones, sus antipatías y complejos: sin idealismo, carece de generosidad y de grandeza.



Correa sin brújula

"Sin duda el enemigo de Colombia no es el pueblo ecuatoriano, sino Correa."

Por Ricardo Sánchez-Serra*

Mala suerte para Ecuador que le haya tocado un presidente como Rafael Correa. Un muchachón errático que avanza y retrocede en sus decisiones, que  habla llorando y con un cinismo sin parangón.

Su mayor insolencia fue la negación de su apoyo a los terroristas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y su risible enojo ante la incursión colombiana a un campamento de las Farc, en donde murió el número 2 Raúl Reyes y cuya computadora sigue dando que hablar.

Se pelea con la empresa brasileña Odebrecht y la expulsa del país,además de no pagar una deuda de 243 millones de dólares al estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil. "Si un gobierno amigo nos trata de esa manera, qué nos espera de los enemigos, en caso de tenerlos", dijo un asesor de Lula, quien retiró a su embajador. Además, el mandatario ecuatoriano amenazó a Petrobras con expulsarla por atrasos en la renegociación de un contrato. Luego Correa pide que regrese el diplomático carioca.

Igual sucedió con la petrolera italiana Agip, a la que suspendió a "manu militari" sus  operaciones y ahora le pide renegociar el contrato. Dice que no va a negociar un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea  y luego envía a su canciller a Bruselas para negociar "a su manera". También anunció públicamente un viernes no pagar la deuda externa y el lunes a primera hora ya la estaba pagando, para alivio de los ecuatorianos.

Quedó muy mal –en octubre pasado- con Japón, uno de sus principales socios comerciales, al negarle el apoyo, ergo su voto, para que ocupe el asiento de miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las  Naciones Unidas, para favorecer a Irán uno de los países que conforman el "eje del mal", perjudicando los intereses ecuatorianos sólo para darle la contra a Washington. En forma aplastante ganó Japón por 158 votos, contra 32 de Irán, nación duramente criticada debido a su programa nuclear.

Claro que el presidente ecuatoriano se dio un viajecito de cinco días por Teherán, ante la crítica de los ecuatorianos, que no vieron importante ese periplo. Pero Correa señaló que "no iba a dejar de acercarse a Irán porque lo tienen en la lista negra. Nadie va a impedir que Ecuador busque sus propios intereses con un país que no nos ha hecho nada y sólo nos ha mostrado amistad".

De otro lado, dijo que Cuba y los líderes de su Revolución son "inspiración" para los pueblos de Latinoamérica. Sin comentarios.

Y ahora le pone condiciones a Colombia para reanudar relaciones diplomáticas pidiéndole que revele que más dicen las computadoras del terrorista Reyes, que haga un aporte a los refugiados y que no vincule a Ecuador con las Farc. Sin duda el enemigo de Colombia no es el pueblo ecuatoriano, sino Correa.

Tampoco el Perú se salva. Acaba de aprobar restricciones en su territorio a productos peruanos, como químicos, agrícolas, alimentos balanceados, textiles y confecciones, entre otros, perjudicando a 420 empresas. Este tema se encuentra en conversaciones. El propio premier Yehude Simon –que viajó a Quito- reveló que Correa no sabía que el intercambio comercial bilateral era favorable a Ecuador.

El blog ecuatoriano http://rafaelcorreapresidentenomas.blogspot.com/ incluye un detallado informe de los errores del presidente Correa, además de compararlo con los ex mandatarios Abdalá Bucaram y LucioGutiérrez, en un "tridente que ha destruido al Ecuador". El trío se asemeja en: "populista y demagogo, sin experiencia, irresponsable y audaz: quiere aprender a gobernar gobernando, se ve a sí mismo como un Mesías, promueve el odio entre ecuatorianos. Ataca y ofende a quienes tienen algún bienestar económico. Hace cualquier cosa por mantenerse en el poder. Dice querer cambiar el pasado y hace lo mismo de siempre, pero a su manera. Sus acciones producen inestabilidad además de problemas económicos, políticos y sociales".

*Periodista. Miembro de la Asociación de Prensa Extranjera

Marx y Bolívar

12/2/2008

Por Antonio Rodríguez Vicéns

¿Cómo es posible -me he preguntado muchas veces- que los 'ideólogos' del socialismo del siglo XXI y la revolución bolivariana, que en la práctica no son más que simples turiferarios de los gobernantes populistas y autoritarios que en los últimos años se han impuesto como una devastadora plaga, pretendan conciliar pensamientos tan antitéticos y antagónicos, que corresponden a realidades y circunstancias distintas, como el liberalismo de Simón Bolívar y el comunismo de Karl Marx? ¿Qué clase de identidad puede haber entre las ideas del caraqueño y el socialismo del siglo XXI, esa especie de pastiche político amorfo, difuso e ininteligible? ¿Qué afinidad existe entre el liberalismo conservador del venezolano y el materialismo histórico del alemán?

¿Qué criterio tenía Marx sobre Bolívar? En enero de 1858 (casi 28 años después de la muerte del caraqueño) preparó un artículo para The New American Cyclopedia, en el cual, al redactar una sintética biografía llena de errores e imprecisiones, lo acusaba, sin olvidarse de mencionar "sus tendencias al despotismo", por su afición a los homenajes y por frecuentes negligencias en sus campañas militares. La opinión de Marx fue crítica y peyorativa. "Era incapaz de todo esfuerzo de largo aliento -decía de Bolívar- y su dictadura degeneró en una anarquía militar, en la cual los asuntos más importantes quedaban en manos de favoritos que arruinaban las finanzas públicas y luego recurrían a medios odiosos para reorganizarlas".

Algunos días después, el 14 de febrero de 1858, en carta dirigida a Engels, comentando los reparos  de Charles Dana, el coeditor de The New American Cyclopedia, al estilo de su artículo,  Marx, negándose a comparar a Bolívar con Napoleón Bonaparte, se refirió a él como el "canalla más cobarde, brutal y miserable". Ni con el paso del tiempo cambió esos criterios. En su 'Herr Vogt', escrito entre febrero y septiembre de 1860, afirmó: "La fuerza creadora de mitos, característica de la fantasía popular, en todas las épocas ha probado su eficacia inventando grandes hombres. El ejemplo más notable de este tipo es, sin duda, el de Simón Bolívar".

El socialismo del siglo XXI es un bodrio, una mezcolanza de pensamientos contradictorios e incompatibles, no entendidos ni procesados (¿han estudiado esos 'ideólogos' y sus líderes a Bolívar y a Marx?), que demuestra la inexistencia de una doctrina propia, estructurada y coherente. Esa carencia de contenido se llena con símbolos populares, con las figuras de personajes históricos emblemáticos, con un clientelismo irresponsable y con un discurso populista, confrontacional y violento, desafiante, que auspicia la descalificación y el revanchismo. El insulto fácil y procaz termina sustituyendo a las ideas.

El veneno de la mayoría

12/29/2008
Por Fabián Corral B.

La búsqueda de "mayorías" se ha transformado en el veneno de la democracia y en la tragedia de las repúblicas.

La mayoría electoral y parlamentaria, de razonable aspiración para configurar la "voluntad general" que alguna vez fue, ahora es una loca y desbordada obsesión, es la angustia a la que se sacrifica todo, la desesperación a la que se subordinan los valores, la meta que hay que alcanzar como fuese, a cuyo servicio hay que acomodar doctrinas, ética, derecho y justicia. Es la nueva "razón de Estado".

La "democracia" del Ecuador -tanto en los tiempos del dominio partidista, como ahora-, se reduce a una pobre y enfermiza carrera por obtener mayorías, mantener votos y sintonizar con todo capricho, por disparatado que sea.

Los caprichos, con frecuencia disfrazados de "demandas sociales", se descubren con el recurso de los sondeos, o se suscitan con la manipulación de la propaganda.

Y por supuesto, articulan con el adulo al pueblo, porque de ese pueblo, desinformado, voluble y proclive al aplauso irreflexivo, se obtiene, al menos formalmente, la licencia para gobernar, es decir, el visto bueno para dominar.

La obsesión por la mayoría termina, casi siempre, en la más pura y mediocre demagogia. La legislación del país está plagada de ejemplos de semejante práctica.

La historia trae a la memoria episodios de rampante vulgaridad con la que se buscaba la simpatía de los electores o el perdón de las masas. El más fresco
ejemplo de esa demagogia es la reforma a la Ley de Tránsito para legalizar la masiva incursión de vendedores ambulantes a los buses de transporte público.

La razón para legislar así no es la protección de los pobres, ni la afirmación del derecho al trabajo. Es el puro interés de asegurarse votos en las próximas elecciones, es la "enfermedad de la popularidad", bajo cuya lógica sucumbe el interés público y se promueven en los más solemnes disparates.

El veneno de la mayoría, la angustia de popularidad, está en la base de los "gobiernos del sondeo", es el aire viciado de las repúblicas de cartón y es su perdición.

El supuesto del que parten los fundamentalistas de esta "neo democracia" es que el pueblo tiene siempre la razón, que lo popular es bueno, ético, conveniente.
Pero la verdad es que no es siempre así. Al contrario, la historia del Ecuador es el más ilustrativo ejemplo de un pueblo equivocado, desinformado, engañado. Es el ejemplo más evidente de que no siempre  todo lo popular es bueno.

Próximamente veremos cómo la crisis hará que se adopten medidas impopulares pero necesarias (neoliberales se llaman en el argot de moda), si se quiere obrar con la responsabilidad que impone el grave hecho de gobernar, porque la verdad es que gobernantes y legisladores están para tomar decisiones realistas, y no para adelantar una eterna y abrumadora campaña electoral.



Anuncios clasificados

12/21/2008
Por Diego Pérez Ordóñez

Para beneficio de los acuciosos y acuciosas señores y señoras lectores,  he procedido a tomar nota de tres anuncios clasificados aparecidos en la prensa local, siempre corrupta y tendenciosa.

Primer anuncio: por falta de fondos se suspende la construcción del socialismo del siglo XXI. Se convoca a todos los intelectuales, poetas, cineastas, fotógrafos, dramaturgos, abogados, filósofos, sociólogos, arquitectos y demás profesionales que hayan intervenido en su proceso constructivo participativo con el fin de que se sirvan retirar su chequecito en las ventanillas del Instituto Nacional de la Solidaridad y de la Dignidad de los Pueblos de la Tierra (PAJA, por sus siglas en iraní) portando los siguientes documentos: cédula de identidad actualizada, fotocopia a color de la cartilla notarizada de pago de luz, agua o teléfono de los últimos tres meses, certificado de no adeudar dinero o bienes a la banca internacional y certificado actualizado de no haber simpatizado por sí mismo o por terceras personas con el imperialismo yanqui.
 
El horario de atención para la realización de trámites será el siguiente: lunes y jueves, de 12:00 a 13:30, ininterrumpido. Se ruega puntual asistencia.

Segundo anuncio: por urgencia económica se vende precioso avión Legacy 600, de reciente fabricación brasileña, flamante, con casi cero horas de vuelo. Se trata de un aparato extremadamente seguro, que ofrece todo tipo de comodidades a sus trece pasajeros y que está en capacidad de aterrizar en todas las pistas de la República del Ecuador, incluyendo Caracas, pero que no está en capacidad de tomar tierra en Riobamba, Santo Domingo, Macará, Tena e Isabela, entre otros, lastimosamente. El avión incluye los siguientes extras: radio casete, juego de ocho parlantes, sistema de karaoke y rocola (incluyendo los grandes éxitos de la música libia y birmana), televisión censurada, minibar, asientos reclinables y ergonómicos, cinturones de seguridad acolchados, baños independientes y con servicio de agua caliente, ventanas panorámicas, aros de magnesio, hélices platinadas, turbinas aerodinámicas, cabina para el piloto, pasillos alfombrados, bolsas para náusea, mesitas para servirse los almuerzos y meriendas (buen provecho).

El precio de tan necesaria nave es de oportunidad: 30 millones 300 mil dólares de los Estados Unidos  (negociables), sin incluir el importe del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Los interesados pueden acercarse a ver e inspeccionar la aeronave en horas de oficina.

Tercer anuncio: por destrucción total, vendo solución habitacional proporcionada por el Estado  con fines de campaña electoral. La casita tiene solar de 30 m², 77 ladrillos, 14 varillas de hierro y cuatro planchas de cartón.   Acepto a cambio una gallina y dos docenas de huevos de campo.

11/11

11/9/2008
Por Grace Jaramillo

El título no anuncia un anatema religioso, es apenas la síntesis de un desastre anunciado: el hundimiento de las negociaciones CAN- Unión Europea y de paso otra herida de muerte a la desvanecida Comunidad Andina. Tal parece que a nadie le preocupan la crisis mundial, la disminución de los mercados, la baja del precio del petróleo… Y como siempre, no ha sido un efecto del azar, sino de una serie de acciones y omisiones que casi rayan en el sinsentido.

Empecemos por Bolivia. Creo que el Ecuador debe entender, como ya lo han hecho Colombia y Perú, que Bolivia actúa siempre -no sólo ahora con Evo Morales- como perro del hortelano. Siempre juega a que necesita más ventajas, a que le esperen todos para negociar. Finalmente, no solo no negocia sino que se encarga de que nadie más pueda negociar y de que nadie más tenga otra política que no sea la suya. Bolivia ha ido mucho más allá de hacer un boicot sistemático a las negociaciones con Europa, ha sido profundamente indelicado con su supuesto amigo, Ecuador. Primero, sigue exigiendo que se destituya al Secretario General del CAN, que es ecuatoriano. Y segundo, sigue cobrando revancha porque el presidente Correa apoyó a Néstor Kirchner para la Unasur y no a un boliviano. Parece que nadie ve su juego estratégico de paralizar a la CAN, desmontarla y garantizar un reino sudamericano dividido entre los liderazgos brasileño y  venezolano.

Sigamos con el Ecuador. Tiene la Presidencia Pro-Témpore de la Comunidad Andina, tiene la capacidad de inclinar la balanza hacia un lado o hacia el otro. Pero, lo  más importante, tiene la necesidad de definir su política de acuerdo con sus intereses y con su visión democrática propia, pues si no tenemos mercados y si se nos avecina la crisis, lo menos que puede hacer es blindarse, al menos con el mercado europeo.

Sin embargo la inercia, o mejor dicho el quemeimportismo, se ha instalado en la Cancillería. Ni resuelven el tema del Secretario General, ya sea para cambiarlo o ratificarlo, ni tampoco son activos en negociar. Si estaba en vilo el acuerdo con la UE, lo menos que se podría esperar era que la Canciller o alguien haya activado la negociación urgente y personal con los países miembros, antes del martes 11, que haya convencido a Bolivia de ceder, a Colombia de caminar conjuntamente y a Perú, el mejor de sus amigos, a acompañarlo en el liderazgo en el proceso. Nada de eso pasó y la reunión se suspendió sin remedio.

Fin de las oportunidades para Ecuador. Victoria para Colombia y Perú en su tesis conjunta de negociar solos. Triunfo absoluto boliviano. ¿Nos sorprende? Pues no sorprende. Si hemos manejado la relación con Brasil a palos, si es más importante una cita en  Puyo con un "gobierno amigo", que ni siquiera paga a los exportadores ecuatorianos, si la única opción con Colombia es seguir dando más declaraciones, no tiene ya sentido seguir insistiendo en política exterior.



LOS ECUATORIANOS ELIGEN EN REFERENDUM ENTRE UNA CATÁSTROFE O EL CAOS

26/09/2008

Pepe Aguado.

El próximo domingo 28, el inmaduro pueblo ecuatoriano, ilusionado con las promesas más esperpénticas y disparatadas, debe elegir para su futuro entre una catástrofe (si gana el NO) o el caos (si triunfa el SÍ). En ese país, completamente desarticulado tras la destrucción de toda su inmoral estructura jerárquica anterior, Correa (protector de corruptos, terroristas y delincuentes) ofrece la salvación de todos los males, con su Socialismo del Siglo XXI, y pretende implantar en Ecuador el bienestar social de Cuba y Venezuela. ¡Pobres ecuatorianos!

Fomentando el odio, insultando a quien se opone a sus deseos, dilapidando sumas astronómicas del erario de un pueblo empobrecido y prometiendo un sistema político fracasado a priori, ha logrado embaucar a una parte considerable de la sociedad ecuatoriana cuya inmadurez mental e intelectual le impide comprender la realidad.

A falta de acciones significativas, basa su campaña en promesas imposibles y en excitar los sentimientos más bajos de la sociedad, como la envidia y un odio que pretende extender incluso contra España: en la primera página de una especie de TBO publicitario publicado por su partido se lee: "Con la llegada de la conquista española se destruyó la gran civilización nativa y se implantó la larga noche colonial". Resulta que la "gran civilización nativa" no conocía la escritura ni la rueda y ofrecía a sus ídolos sacrificios humanos, incluso de niños. En la "larga noche colonial" se cometieron muchas atrocidades, reconocidas por todos los españoles; pero también se les llevó la cultura del Renacimiento, algo que muchos ecuatorianos son incapaces de valorar y mucho menos reconocer. Incluso ahora, en el siglo XXI, la belleza de las ciudades ecuatorianas se debe a la "larga noche colonial".

En Ecuador se españolea por norma y muchos tratan de demostrar cierta alcurnia recurriendo a ancestros españoles; pero, tan pronto como se les hace un comentario crítico, justifican todos sus defectos como una herencia de la lacra social que los colonizó. La dependencia colonial se mantiene como algo inevitablemente odiado y admirado, ya que reniegan de España y se entusiasman con las corridas de toros y los toreros españoles y, para redactar la constitución que se presenta a referéndum el domingo, han recurrido a la ayuda de españoles (Roberto Viciano y Albert Noguera), a los que han pagado 9.000 dólares mensuales, en un país donde el salario medio está cerca de los 250 (menos de 180 euros).

Los insultos a España son tan frecuentes como las lastimeras peticiones de recomendación para emigrar aquí.

No importa que Correa esté acusado de recibir dinero de las FARCs colombianas y de proteger a terroristas, narcotraficantes, corruptos y delincuentes. Lo único que interesa a sus obsesos seguidores es que ha prometido muchas ayudas gratuitas y, por encima de todo, que deleita sus oídos insultando a los ricos que hace dos años eran poderosos, con calificativos tan sugerentes y originales como "pelucones" y con bravuconadas desafortunadas contra Estados Unidos y la Unión Europea.

Este aspirante a dictador, que sigue los pasos y consejos de Hugo Chávez y asegura que la Cuba de Fidel Castro es una democracia (Véase http://es.youtube.com/watch?v=AE5jH71LDFE&feature=related), lleva ya más de dos años en campaña electoral permanente, descuidando su obligación de gobernar y despilfarrando el dinero de todos, mientras en el pueblo aumentan la miseria y la corrupción.

Para excitar el palmoteo entusiasmado de sus embaucados seguidores, no duda en atacar lo que él llama injustamente "Ley Anti-inmigración de la Unión Europea", con la que no se pretende cerrar, sino controlar el flujo de inmigrantes, y no siente ningún rubor al decir de ella que "es un insulto a la dignidad humana", porque "Nadie puede ni debe considerar jamás como ilegal a un ser humano". Asegura que "Europa pone cada vez mayores obstáculos a un derecho humano fundamental: el derecho de cada uno a vivir donde quiere" y considera esta Ley de regulación como "verdadera puñalada por la espalda de la humanidad". Para él, el pasaporte es una humillación al género humano y todos deberíamos tener derecho a circular libremente por cualquier país. Sin embargo, no reacciona igual ante los linchamientos de extranjeros que se producen en el suyo, donde, después de ensañarse torturando a las víctimas, las rocían con gasolina y las queman vivas. Esto demuestra el nivel de corrupción de su Administración de Justicia y las autoridades y la barbarie del pueblo.

Son sus mentores Fidel Castro y Hugo Chávez, es amigo de Evo Morales, Daniel Ortega y el presidente iraní, Ahmadinejad, y proclama su devoción por el Che quien, si nos atenemos al testimonio de quienes convivieron con él (http://www.youtube.com/watch?v=v1-Ani0gyI4), no fue precisamente un benefactor de la humanidad, como quieren demostrar quienes lo han convertido en mito.

Él asegura que el poder se lo otorga democráticamente el pueblo y eso es matemáticamente cierto; pero no hemos de caer en la trampa de creer que, como se nos quiere dar a entender en tantas ocasiones, el calificativo "democrático" es sinónimo de bueno, honesto, deseable, justo, etc. Actuar democráticamente significa que se hace lo que prefiere la mayoría del pueblo y, como se ha demostrado hasta la saciedad (especialmente en las elecciones presidenciales de Ecuador), el pueblo es necio y, con sus errores, puede dar pie a terribles desgracias, como ocurrió con el Nacional-socialismo alemán.

Sin pretender profetizar y limitándome a elaborar deducciones lógicas, me atrevo a asegurar que Correa está utilizando la democracia para destruirla, lo mismo que hizo Adolfo Hitler en Alemania: subió al poder democráticamente y acabó siendo un dictador genocida. Este Presidente, con título de economista, derrocha 200 millones de dólares en hacer a la medida de sus caprichos una Constitución populachera (con personas poco capacitadas e incluso con artículos alterados subrepticiamente después de su aprobación), compra un avión presidencial innecesario (30 millones) y dilapida el dinero en viajes y propaganda publicitaria. Mientras tanto, en el país que ha confiado en él, la corrupción, tanto de la Administración como de la sociedad, cuenta con su protección oficial, los precios se disparan, el riesgo país aumenta y, según el periódico Expansión, del 15 de septiembre actual, al evaluar el índice de clima de negocios, Ecuador ocupa el número 136, entre 174 países. Bolivia está en el 150 y Venezuela (el modelo de Correa y Morales) está en el último lugar con el número 174.

El informe anual de Transparencia Internacional afirma que, entre los 180 países analizados, Ecuador ocupa el lugar 151 y Venezuela, el 158. Venezuela fue calificada con 1,9 puntos sobre 10, y Ecuador, con  2,0.

El aumento de la corrupción de Ecuador en los últimos años se refleja en la tabla siguiente:  
Año    Puesto    Calificación                                
2005      117              2'5                                
2006      138              2'3                                
2007      150              2'1
2008      151              2'0

Obsérvese la nulidad del trabajo realizado por el Régimen Correísta para erradicarla y compárese con las manifestaciones de su espectacular trama publicitaria.

Según esto, en el baremo de honestidad de la sociedad ecuatoriana hay un 80% de corrupción; pero, para los correístas, estos datos son falsos, pues aseguran que Transparencia Internacional está pagada por el capitalismo yanqui para desprestigiar a Correa. ¡Una lección aprendida de Castro!

En cuanto a la inflación, ronda ya peligrosamente al 10% y el PIB, con un 1'5, es uno de los más bajos de América Latina.

Todo esto, que ocurre cuando el Presidente actual, Rafael Correa, lleva ya casi dos años al frente del país, es una muestra evidente de su pésima gestión, centrada en la acumulación de poder, con una negligencia casi total de los verdaderos problemas.

En el periódico ecuatoriano El Comercio del 25 de septiembre, hay un detalle muy significativo, bajo el título "Lula percibe un trasfondo electoral. Las relaciones entre Ecuador y Brasil tomaron un giro incierto tras el embargo a Odebrecht". Resulta que Correa embarga la empresa brasileña Odebrecht y, con ese pretexto, advierte que se plantea dejar de pagar una deuda de 200 millones de dólares contraída con el Banco de Desarrollo del Brasil. La respuesta del Presidente brasileño, Lula da Silva, es que "En Ecuador, habrá elecciones (referéndum) el domingo. Dejemos un poco pasar la pelota para solucionar este problema". Lula no ve en esas declaraciones ningún problema, sino un recurso electoralista a plazo fijo (el día del referéndum) de Rafael Correa para enardecer aún más a su favor a sus compatriotas embaucados. Con estas declaraciones de Lula, el Presidente ecuatoriano queda en un solemne ridículo.

Y lo grave no es que se apruebe o no la constitución, sino que la redacción de las leyes y reglamentos que rijan su aplicación quedaría en las manos irresponsables de un Presidente que, sin duda alguna, aspira a ser dictador.

Dato curioso de la Ley Electoral Ecuatoriana: el voto es obligatorio y, desde dos días antes de la votación, se impone la ley seca.

Esto y mucho más ocurre en ese país centrifugado, que tiene que decidir el domingo entre una catástrofe (reorganizar por completo un país totalmente desestructurado) o el caos (caer en la órbita del Castrismo sazonado con todas las alteraciones introducidas por Hugo Chávez).

¡Dios los ampare!

 

NOTA: le faltó agregar que la indigencia ha subido del 9% al 16.5%.

miércoles, 25 de diciembre de 2019

La noche triste

Jorge Vivanco Mendieta

Poco a poco las circunstancias negativas han ido sobreviniendo sobre el Ecuador para arrastrarnos a un caos legal que nadie puede prever adónde llegará. Comenzando por la propia Asamblea Constituyente que, al poner en vigencia a la Constitución de 1998 "en lo que no se oponga a los fines del cambio", declaró un Estado de hecho, por no decir a una dictadura, en la que nos hemos venido debatiendo con el telón de fondo de los discursos oficiales insistiendo en el respeto absoluto a la Constitución y leyes, en una actitud completamente falsa.

A esto se suman las actitudes de la mentada Constituyente, que en el ejercicio de los llamados poderes plenos, se fue desbarrancando fuera de la ley según convenga a los fines de la política gubernamental "blindada" por el buró que, instalado en el palacio de Carondelet, extiende sus largos brazos hacia Montecristi y a todo lugar del país en que se creyó necesario tomar decisiones muy discutibles.

En este ambiente culminaron las sesiones de la Asamblea, en lo que podríamos llamar la noche triste para nuestra democracia, con lo cual terminaba un plan al parecer meditado para producir la congestión más increíble mientras se aprobaban las últimas normas del proyecto de constitución que será puesto a consideración del pueblo el próximo 28 de este mes.

Esa noche fue una orgía de papeles, de correcciones, de contracorrecciones, de discusiones, hasta que el resultado fue el actual proyecto, constituido en motivo de gran discordia, bajo punzantes sospechas de falsificaciones y de falsedades, que nos están llevando por primera vez en la historia democrática del país, a la increíble situación de votar por un documento reputado falso, para un buen rector de la ciudadanía y que se asegura no se discutió ni se aprobó en la Asamblea Constituyente, sino que fue elaborado por manos bien conocidas.

Las pruebas abundan atrozmente: testimonios orales de asambleístas, entre ellos pertenecientes al propio partido de Gobierno, que se alarmaron por esas falsedades; testimonios del propio Presidente de la República quien expresó que hay "barbaridades" en ese proyecto, errores de concepto que serían "en el futuro" corregidos, a sabiendas de que eso no se puede; el testimonio que puede dar medio Ecuador, que vio la escena increíble en que, en un cuarto llamado "sala de partos", se sustituían las normas aprobadas bajo la dirección maestra de personajes identificados por el pueblo.

Pero sobre todo las pruebas que el ex asambleísta León Roldós ha venido reuniendo y que deben ser juzgadas por un magistrado patriota y veraz. Son decenas y decenas no solo de falsificaciones, sino de falsedades, que están a la vista de todos; se trata de un documento que no fue el que aprobó la mayoría de los constituyentes. Con ese documento se ha convocado al pueblo ecuatoriano a que se pronuncie; eso sería la peor ofensa que se haga a la democracia ecuatoriana en la historia; una burla completa al sistema que tanto dicen defender, y esto traerá inevitablemente un caos al cual se nos está arrastrando evidentemente.

¿Qué se pretende hacer? El sistema en marcha no lleva a ninguna parte más que a un estado de rebelión de la dignidad ciudadana o al establecimiento de una franca dictadura, pues como dije en líneas anteriores, no podemos afirmar que vivimos un Estado de derecho; no hay respeto a la ley; se la viola con una sonrisa en los labios y luego se canoniza a las violaciones como es el caso de la intervención del Presidente de la República en la campaña por el Sí en el referéndum. Sostiene un principio insostenible, el de que es su deber hacer una campaña por el Sí para de esta forma cumplir su compromiso ante el pueblo, mientras desde el Tribunal Supremo Electoral se arma la trampa para que los otros partidos políticos, no puedan prácticamente hacer ninguna campaña, amén, desde luego, de que esos partidos están como avergonzados y atontados.

Esta forma sutil de fraude electoral dirigida por una cabeza maquiavélica y experimentada que toma decisiones increíbles con una sonrisa en los labios, sin que haya quien les salga al frente en defensa de la verdad.

Los compañeros de Odebrecht

Jorge Vivanco Mendieta

El Gobierno inauguró con solemnidad el Complejo Hidroeléctrico de San Francisco, del cual se hacía lenguas de haber rescatado del descuido burocrático de gobiernos anteriores, lo cual es cierto, y se entusiasmó con el trabajo de la constructora brasileña Odebrecht, a la cual inclusive le dio un premio, parece que de 20 millones de dólares por haber ejecutado la obra en un plazo menor al previsto. Al poco tiempo se descubrieron fenómenos extraños que se atribuyen a la mala construcción del túnel, lo cual obligó a suspender las operaciones con un lucro cesante de más o menos 200.000 dólares diarios, que multiplicados por el tiempo que se supone durará la suspensión, llegaría a similar cantidad que el premio que dieron a la empresa.

La labor de la Secretaría de Investigación de actos de corrupción, merece aplausos, y merece también aplausos la actitud firme de los funcionarios que han conminado a la Odebrecht a pagar el lucro cesante ya mismo, so pena de irse con todos sus bártulos a Brasil, firmeza que ciertamente no se había conocido en tiempos anteriores.

Pero la Odebrecht, siendo la principal responsable del fracaso de la ejecución de esta obra tan importante, no es la única; tiene algunos compañeros sobre los cuales nada dicen en el gobierno, quizá porque están ocupando importantes funciones dentro del mismo proyecto. Y esto no es justo. Son corresponsables del fracaso los funcionarios que debieron fiscalizar la ejecución de la obra y su operación; si es que se quiere hacer justicia completa, ellos también deben ir al banquillo de los acusados.

En una nota recogida por "Ecuador Inmediato", se afirma que Traficc News informa de una serie de irregularidades y hasta incorrecciones cometidas a lo largo de los trabajos. Comienza por indicar que "cuando se construyó el Complejo Hidroeléctrico San Francisco, junto a la turística ciudad de Baños de Agua Santa, gastó (Odebrecht) un alto monto de dinero para 'convencer' a muchos campesinos así como autoridades locales de ese entonces, para que 'colaboren' con el proyecto".

Hace notar también que la forma de contratación de servicios fue un método para conseguir adhesiones y remover los obstáculos que de otra forma se hubieran opuesto a la ejecución de la obra, pero además la experiencia tenida, ha producido un desencanto en las comunidades que ahora se oponen a la ejecución de cualquier otro proyecto hidroeléctrico, en defensa de la ecología que, dicen, ha sido devastada en esa zona.

Textualmente añade: "La construcción del túnel que alimentaría las turbinas, produjo que varias cascadas y fuentes de agua se sequen en un tramo de casi 10 kilómetros de largo, paralelo con el recorrido del túnel; sin embargo los ejecutivos de Odebrecht aseguran que el cambio climático se debe a otras causas".

El asunto va más allá y se pone más grave, pues de las inspecciones realizadas al túnel, en donde se registran las mayores deficiencias, se está probando que ha sido revestido solo en algunas partes, tomar en forma ilegal agua de los acuíferos y cascadas, "pero esta falta de revestimiento para permitir la permeabilidad del túnel se convirtió en una debilidad estructural que terminó con el derrumbe del mismo y la paralización del servicio eléctrico que debía entregar Odebrecht (…)".

Otro aspecto es el daño al paisaje. Todos sabemos que esa zona de la cordillera oriental de los Andes, en donde el Pastaza se abre paso hacia la llanura amazónica, en medio de un laberinto de ramales andinos impresionante de montañas que forman un imponente cuadro natural, es ante todo turístico, comenzando por Baños de Agua Santa; pues el paisaje se ha destruido y, por lo mismo, el turismo, fuente de vida de esos pueblos, ha disminuido.

Así pues, Odebrecht tiene sus compañeros que también deben responder por la obra fracasada.


'Burró' decide

7/17/2008

Por Carlos Vera Rodríguez

Así se pronuncia la palabra de origen francés. Mejor si le ponen tilde a la equivalencia fonética en castellano. Ahora resulta que la máxima instancia de consulta y decisión no es el soberano, como pregona la mayoría de asambleístas gobiernistas; tampoco Correa, quien puede atribuirse -aunque la tiene bien mermada- esa legitimidad como impulsor del proyecto político. No. Es el 'burró' (pronuncien la 'r' bien gutural, como si tuvieran frenillo).

Allí están dirigentes a quienes nunca elegimos. Allí se parapeta quien mintió respecto a conocer a Raúl Reyes; quien de forajida pasó a corista; quien no se atreve a mentar un solo banquero corrupto de cuantos asegura existen en los últimos 10 años; quien anunció probables moratorias que enriquecieron a prominentes negociantes venezolanos; quien se jacta de controlar Guayaquil manzana por manzana; quien pasó por encima del Gerente de la AGD para devolver al grupo Alarcón empresas reputadas como del Grupo Isaías. Los identifico: Gustavo Larrea; Manuela Gallegos; Fernando Bustamante; Ricardo Patiño; Cristóbal Punina; Vinicio Alvarado, respectivamente.

Alardean de cambio cuando más parecen cambistas: trocan favores por reformas. A ellos acudirá una mujer de ruptura llena ahora de cordura para, en lugar de Cordero, presidir un inminente 'Congresillo', necesario para ordenar la transición pero no para legislar ni fiscalizar -basta de charadas- durante el período entre el fin de la Asamblea y la instalación de una nueva Legislatura. María Paula Romo tuvo la entereza de negarse cuando la presión del Presidente  como su delegada en la Comisión del Conesup, redactora de un borrador de Constitución, llegó al extremo de ordenarle como secretaria. ¿Qué cambió? Correa necesitaba la Ruptura de los 25 para ideologizar su movimiento. Ellos no requerían de los puestos.

Ma. Paula y todos los asambleístas deben remitirse al mandante para completar su mandato como mandatarios y no al 'burró'. Si no hay tiempo de otra consulta popular -buen pretexto- midan su voluntad mediante encuestas independientes. Colombia requirió congresillo porque la Constitución entró en vigencia sin necesidad de referéndum y eso precisaba ajustes para adaptar la vieja institucionalidad a la nueva. Nada más.

Veamos primero si gana el no. Allí les tocará recién decidir cómo elegir el nuevo Congreso (¡la vuelta de los manteles es imposible!) y este verá si ratifica, rectifica o anula las decisiones vigentes, ajenas al deber de redactar Constitución nueva. Acudiendo al 'burró' por directrices perderán legitimidad tras una tarea cumplida a medias, al ritmo de Alexis Mera y a la medida de quien en el fondo los desprecia aunque finja que los aprecia, como demostró llamando a Martha Roldós majadera por decir: "En el Aromo no, por favor". Tarde se darán cuenta. Los entiendo. Yo también tardé.

Terrorismo de estado

Miguel Palacios F.

10 julio 2008

    Con el secuestro y la incautación de ciento cuarenta y siete empresas que el gobierno nacional ha perpetuado, entramos en una era dictatorial amparada bajo los lineamientos de las peores organizaciones terroristas del planeta.

    Se me podrá argüir que la incautación es para devolver el dinero a los clientes de Filanbanco. Esto es solo una patraña inventada por el gobierno ya que si eso fuera cierto, diario el Telégrafo debió ser vendido para devolverle el dinero a los clientes del Banco del Progreso, pero en su lugar el gobierno se lo quedó para si mismo, al igual que radio el Telégrafo y La prensa.

    También si esta mentira fuera cierta, ¿Quién va a comprar una empresa que no se puede vender porque está dentro de un juicio? Y algo peor…¿por que cerraron Industrial Molinera? ¿Por qué se cerró Radio Sucre? ¿Radio Cupido? ¿Por qué el día martes a las diez de la mañana en el momento que íbamos a hablar por radio Atalaya en el programa la hora del Pocho, nos quitaron la señal y la reabrieron a las 11 de la mañana?.

    Todo esto son mentiras, así como mentira fue la declaración de Correa el día sábado en el castigo semanal, cuando dijo que no iba a hacer nada contra TC, Canal Ocho, Tres y Siete.

    Lo que en el fondo existe es un miedo terrible a que gane el No en la consulta. Por eso a maniatando a los medios televisivos para lograr dos cosas: la primera que no se le de cabida a la opocisión en las entrevistas o los programas de opinión y la segundo es usar los canales para promover el Si.

    Esto es un crimen contra la libre expresión y constituye una muestra de terrorismo estatal.

    Ya salió un vocero de gobierno a amenazar que si las panaderías suben el precio del pan se las va a cerrar, luego se les incautará el producto y posteriormente se les confiscará sus maquinarias, para luego instalarles juicios penales. También el principal del Conartel dijo que catorce radioemisoras más serán cerradas.

    Estas prácticas Hittlerianas de las camisitas bordadas son inadmisibles. Dictadores de la talla de Stalin, Atila o Idi Amín ya las practicaron. Cuando alguien se les oponía primero lo asustaban y si no se callaba, lo mataban.

    El terrible miedo de perder que tiene Correa, unido a una personalidad resentida y dislocada, lo hace arremeter como un dios omnipotente con dominio absoluto sobre todo y todos.

    ¡Ya no se puede esperar más!

    Personas como yo, que me considero un profesional pensante y no borrego engañado por un falso sueño, debemos reaccionar diciendo lo que pensamos a cualquier costo, sin tener miedo a ser sometidos a la cárcel o la muerte.

    Pronto en el país estarán instalados los escuadrones de la muerte. El gobierno ponciopilatos, dirá que no sabe nada del asunto y negará su responsabilidad en los crímenes cometidos por el estado.

    La no necesidad de una visa y la abolición del pasado judicial a los colombianos, es una facilidad que el gobierno otorga para que todo terrosita pueda venir al país y luego ser reclutado cromo brazo armado.

    ¡ Paremos esto!....no permitamos que los Goebels del siglo XXI, hagan lo que les das la gana a nombre de un cambio que ha servido para que los alimentos suban de precio, la inflación se dispare, no exista empleo y las cosas estén peor.

    Ya que paren la cantaleta de que todo lo que pasa es producto de la noche neoliberal. La verdad es que Correa lleva un año y siete meses desgobernando. Ha tenido suficiente tiempo para que si supiera administrar, todo fuera diferente.

    El problema es que jamás ha trabajado en alguna empresa y no ha sido gerente ni de una tienda de la esquina, por lo que mal va a poder administrar al Ecuador.

    Está convencido de que con palabras o amenazas todo funcionará. Como nunca ha trabajado, nada puede administrar porque no sabe cómo hacerlo.

    A mí por mi parte no me asusta su prepotencia, ya que no le tengo miedo. Si tengo que luchar en su contra por lo que yo creo; lo haré.

    Lo que no voy a hacer es no hacer nada, para quedarme arrodillado y sumiso por lo que me pueda pasar.

    A los hombres pensantes se los combate con ideologías y a los tiranos con la sangre que debamos derramar.

La ira del presidente Correa

Carlos Alberto Montaner

Leo en un cable de AP que Rafael Correa, presidente de Ecuador, calificó de ''sinvergüenzas'' a los directivos de la Human Rigths Foundation. ¿Por qué? La institución, radicada en New York, le había remitido varias cartas, muy bien razonadas, denunciando ciertas penosas violaciones de los derechos humanos ocurridas en el país. Lamentablemente, en lugar de utilizar la información para corregir esos atropellos, se escudó tras la coartada nacionalista, optó por ofender a los activistas internacionales y les dijo que se metieran en sus propios asuntos.

Me entero, por el mismo despacho periodístico, que el señor Correa, además, intentó defenderse con un argumento curioso: ''entre los miembros de la HRF se encuentra gente de derecha retrógrada como Alvaro Vargas Llosa y Carlos Alberto Montaner''. Naturalmente, HRF no tardó en responder: ''Carlos Alberto Montaner nada tiene que ver con nuestra organización''. Y así es: jamás he tenido el menor vínculo con este grupo, ni conocía el informe sobre Ecuador, aunque, tras leerlo, me resultó muy persuasivo y descubrí que HRF cuenta con un prestigiosísimo elenco de asesores internacionales. También debo desmentir, por supuesto, que forme parte de la ''derecha retrógrada''. Si el señor Correa se hubiera tomado el trabajo de leer Fabricantes de miseria, uno de los libros que he escrito al alimón con Alvaro Vargas Llosa y Plinio Apuleyo Mendoza, probablemente entendería mejor lo que es una verdadera visión liberal de la economía y la sociedad y lo que pensamos de la ``derecha retrógrada''.

En todo caso, esperé un par de días a que el presidente se disculpara públicamente por el injusto ataque que me había hecho. Fue en vano. Un ex compañero del presidente, profesor de la Universidad San Francisco de Quito, me advirtió que nunca lo haría: ''este señor es incapaz de reconocer un error''. No conoce la duda ni la rectificación. Luego me explicó que es una persona afectada por una arrogancia patológica, y me remitió una entrevista que acaba de hacerle el periódico argentino Página 12. El propio presidente Correa, prisionero de un extraño orgullo, se describe en esos papeles como una persona ''irascible''. Alguien gobernado por la ira, no por la razón ni el sentido común.

Me pareció una sorprendente autoinculpación. El señor Correa dice ser un católico militante y debe saber que la ira es uno de los siete pecados capitales desde que San Gregorio, entonces Papa, compiló la lista en el siglo VI. ¿No le ha advertido su confesor que la ira lo conducirá directamente al infierno a menos de que se arrepienta sinceramente y renuncie a esa manera de ser y comportarse? Dante, que fue el gran teórico de estos vicios del espíritu, lo definió muy bien en La divina comedia: ''la ira es el amor por la justicia transformado en venganza y resentimiento''. ¿Es así como el presidente Correa se enfrenta a las infinitas injusticias que aquejan a Ecuador? ¿Con venganza y resentimiento?

Es una pena. Entre todos los defectos que pueden tener un gobernante, la irascibilidad está entre los peores. Se gobierna con la cabeza y con el corazón, no con el hígado. Los romanos lo consignaron con total claridad: la principal virtud del buen gobernante es la prudencia. Hay que saber ponderar las consecuencias de los actos de gobierno. Insultar al adversario, o al que postula una idea diferente, no es una muestra de carácter, sino de limitaciones morales e intelectuales. Tampoco fue una buena idea dejarse llevar por la ira y rechazar el esfuerzo conciliatorio del Centro Carter para poner fin al conflicto entre Colombia y Ecuador. El presidente Uribe, que no es una persona iracunda, tenía la mano extendida. No fue inteligente rechazarla. La ira nunca es inteligente.

Julio 6, 2008

"Hombres Iluminados de Espaldas Agachadas" del Ingeniero Temístocles Hernández

Comentario de Santiago Jervis S. sobre el libro

"Hombres iluminados de espaldas agachadas"

            

      En los confusos momentos que vive el Ecuador, voces esclarecedoras como las de Temístocles Hernández contribuyen a generar optimismo.


Acaso como nunca antes en el país, incluidos los períodos de dictaduras civiles, militares o mixtas, la sociedad ecuatoriana está experimentando un proceso tan agudo de concentración de poderes en un solo hombre, tan fuertemente y con tan poca resistencia.


El presidente Rafael Correa, elegido por mayoría en elecciones libres, ha ido paulatinamente quebrando todo vestigio de la clásica división de poderes de una democracia. Comenzó con la disolución del Congreso Nacional y luego arremetió contra el Tribunal Supremo Electoral, el Tribunal de Garantías Constitucionales y la Función Judicial. Estas instituciones le son ahora totalmente dóciles. A ello agregó la elección de una Asamblea Constituyente que a diferencia de todas las precedentes en el país, sirve tan solo de eco a lo que decida Correa en materia legislativa, administrativa y, lo que está en proceso, de expedición de una nueva carta fundamental que le facilite lo que él se ha propuesto: aplicar en el país el "socialismo del siglo XXI" ideado por el presidente Hugo Chávez de Venezuela con inspiración de Fidel Castro y que, a la final, es una vía hacia la dictadura total.


Los partidos políticos han sido barridos y sustituidos por un único partido, el correista al que su líder lo llama PAIS. En la Asamblea Constituyente existe una minoría de oposición, pero no sirve para nada que no sea avalizar y con ello acreditar todo lo que la Asamblea, por orden de Correa, decida en todos los campos.


La oposición política, anulados los partidos, no se perfila por ningún lado. Líderes en los cuales se fincaba alguna esperanza de respuesta se han silenciado o han decidido sumarse directa o indirectamente al rebaño dócil de la minoría. Igual ha ocurrido con el frente empresarial privado y, dentro de éste, con los medios de comunicación.


Claro que hay excepciones admirables, sobre todo de parte de algunos columnistas que no tienen temor en juzgar y criticar todo lo malo del actual gobernante. Inclusive ocasionalmente hay pronunciamientos oficiales de los medios en ese sentido, vertidos en sus editoriales principales. Pero da la sensación de que hay temor, de que se prefiere contemporizar y estar a la espera de que algo surja, algo genere un cambio sin que ellos se involucren directamente, pero que obviamente no vendrá si no hay antes una altiva y solidaria posición de todos los inconformes con este régimen dispuesto a acabar con la democracia.


La democracia vivida por el Ecuador con antelación a Correa ha sido imperfecta, de ello no cabe duda. Pero el objetivo debería ser analizar y aplicar los mejores métodos para encauzarla por el camino justo, por el del perfeccionamiento constante, por la rectificación de los errores. Mas no habrá democracia, ni mejor ni peor, si se la destruye como está haciéndolo Correa.


Por lo mismo, hay que reiterar que el papel de los inconformes como Temístocles Hernández, es loable, sobre todo como en su caso, que lucha solo y por sus propios medios sin acceder a los de comunicación colectiva. Su descontento por lo que pasa en el país frente a la indiferencia de los más, lo ha estado expresando en innumerables folletos y panfletos que los produce y distribuye de su propio peculio. Últimamente su esfuerzo se amplió con la publicación de dos libros polémicos que tituló "Hombres Iluminados de Espaldas Agachadas" y "El Poder del Pensamiento Evolucionario; Reflexiones de un Pensador Libre". Y eso es lo que es Temístocles Hernández: un pensador libre que no se arredra ante nada ni ante nadie para decir su verdad. Es probable que muchos no concuerden eventualmente con su lenguaje rudo y directo, con ciertos enfoques y juicios sobre política internacional. Pero nadie podrá desconocer que defiende su inclinación por la libertad, la democracia y los derechos individuales con firmeza y sustentado en principios irrefutables.


Estamos convencidos de que Temístocles no cejará en su lucha por estos ideales y que seguirá aportando con sus luces y escritos a favor de una Patria por el momento desconcertada, pero que saldrá avante  con líderes del pensamiento libre como él.


En pos del decrecimiento


Walter Spurrier Baquerizo

1 JUNIO 2008


La Asamblea entró en la redacción y aprobación de textos constitucionales, tarea fácil dado que la línea dura de Alianza PAIS hace mayoría absoluta.

La Constitución se perfila radical. En cuanto a la organización económica se propone que el régimen de desarrollo debe garantizar "la realización del buen vivir, del  sumak kawsay".

"Buen vivir", en este contexto, no tiene ninguna afinidad con "darse la buena vida". Todo lo contrario.

Como explica el asesor de Pachakutik y ex subsecretario de Rafael Correa en el Ministerio de Economía, Pablo Dávalos, "sumak kawsay...  es otro de los aportes de los pueblos indígenas del  Abya Yala  a los pueblos del mundo, y es parte de su largo camino por la lucha de la descolonización de la vida, de la historia y del futuro... Expresa una práctica de convivencia ancestral respetuosa con la naturaleza...".

Los autores occidentales afines que menciona Dávalos son Iván Illich y Serge Latouche.

Illich, sacerdote austriaco que ejerció en Cuernavaca, México, era contrario a la existencia de escuelas, porque indoctrinan en una cultura en decadencia que inculca el consumismo; a la medicina profesional, y favorable a que sean profanos los que den atención médica; a los automóviles privados, ya que establecen "nuevos privilegios para la minoría, y agobia a la mayoría".

Latouche, economista francés marxista que se convirtió al pensamiento de Illich, propugna el decrecimiento económico; explica su conversión cuando visitaba a Laos, al ver a los campesinos felices en sus arrozales: "Como economista perdí la fe en la economía, en el crecimiento, en el desarrollo.... Hay que tomar conciencia de que la economía... es una cultura occidental".

Entre las acciones que recomienda Latouche en pos del decrecimiento está retornar a una agricultura campesina (y no de empresas agrícolas), imponer sanciones a los gastos de publicidad, decretar la moratoria en las innovaciones tecnológicas.

Si gana el "Sí" en la consulta, esta misma mayoría que entroniza el  sumak kawsay  en la Constitución aprobará leyes que le darán vigencia. En ese contexto es que suena hueca la garantía al derecho a la propiedad siempre y cuando tenga función social y ambiental y responda a una justicia redistributiva. Ningún automóvil, electrodoméstico, fábrica o finca cumple con esos criterios.

La lógica de la Asamblea es que para salvar a la especie humana debe revertirse la revolución industrial, contraerse la población y que el Ecuador dará ejemplo. Sin tecnología el mundo no puede soportar 6.700 millones de habitantes.

El radicalismo de Illich y Latouche constituye una visión fresca y distinta a la convencional, y contribuye  a la reflexión sobre el camino que debe tomar la humanidad. Pero de ahí a adoptarlo como principio constitucional hay un salto enorme. ¿Tuvo conciencia el electorado de Alianza PAIS de que se le estaba proponiendo renunciar al progreso y regresar a un sistema de vida precolombino?

Si se incluyen estos principios en la Constitución y se la aprueba, o quedan como enunciados esotéricos o el régimen buscará implantarlos y quienes tengan preparación, destrezas, o capital para salir adelante en otras latitudes, dejarán el país.

Que los asambleístas mediten bien sobre lo que aprueban.



Ecuador: El serrucho de Correa

por Miguel Palacios Frugone

En la película el padrino, Michael Corleone le decía a su sobrino Vincent lo siguiente: ten cerca a tus amigos, pero más cerca a tus enemigos.

Digo esto por el protagonismo que hoy tiene Alberto Acosta y los poderes omnímodos que según Correa dice poseer el hombre más poderoso del Ecuador.

Estas dos situaciones; la figuración y el poder, han convertido a Acosta en el principal enemigo político del otrora dueño de alianza país.

Las razones son bastante lógicas.

La autocracia en la que se sustenta la fuerza de la asamblea no está basada en el respaldo del pueblo ecuatoriano.

Si bien es cierto que Correa goza de popularidad, también lo es que esa algarabía transitoria no tiene garantía de supervivencia en el tiempo, ya que nadie es el dueño del afecto de la masa y mucho menos de su fidelidad.

La verdadera fuerza que ostenta el poder de la constituyente, está radicada en el control de dicha asamblea a través de quién domine a los ochenta elegidos de alianza país. En otras palabras, quien maneje a los ochenta asambleístas será el verdadero propietario del poder.

Olvídense de la lealtad, los proyectos, la canción patria, las alianzas o los sueños de perros del partido verde… el que tenga en su bolsillo a los ochenta, será el verdadero emperador del Ecuador.

Para saber quien es el que dominará a estos levantamanos, hay que entender cómo funciona por separado cada uno de los dos líderes del movimiento que dizque nos gobierna.

Las neuronas del cerebro de Correa funcionan como canguiles en una olla hirviendo con aceite. Este chisporroteo sin sentido de los granos que se revientan en el interior del recipiente, hace que suenen múltiples explosiones al mismo tiempo; todas muy ruidosas, muy aparatosas y aparentemente muy temerosas, pero sin una razón preestablecida y peor aún con un fin determinado.

En ese sentido, Correa tiene la verborrea de un muchacho malcriado, bocón y peleón. Según una alcaldesa del oriente es un vulgar patán; que se cree lindo, pero no lo es.

Su majestad es mucha bulla y poca consistencia. Habla de una manera, pero actúa de otra. En otras palabras, el presidente no constituye un peligro para el obsoleto sistema político del país, porque nunca concreta nada. Y no es una amenaza por que solo es la sumatoria de euforias, confrontaciones y exabruptos, carentes de ideología y peor de un proyecto para la transformación nacional.

En cambio el cerebro de Acosta funciona de otra manera.

Es parecido a una moderna máquina de hacer jugo, donde por la parte de arriba se le mete toda clase de frutas y una vez encendida, en su interior se queda toda la basura, para que al final le salga un solo chorro conteniendo la esencia de lo metido.

Acosta es un ideólogo radical cerrado a la banda, que en su actitud se asemeja a un caballo con anteojeras para solo ver los cambios que a su necio criterio son los que requiere la patria. El economista es el verdadero cerebro de la revolución ciudadana. Su ambición personal es mayor que la de Correa y lo lleva a querer ser como su tío abuelo, el Dr. José Maria Velasco Ibarra. Incluso esta obsesión llega a tanto, que en su afán de parecerse al otrora caudillo, se está quedando calvo y usa lentes con lunas oscuras para parecer la reencarnación del ex presidente.

Acosta es un necio convencido de que en el socialismo caduco y concentrador, se encuentra la solución para la revolución ciudadana.

Según sus íntimos, es un ecologista a rajatabla y un conservador encarnizado de los recursos naturales, a tal punto que dicen que se cuida mucho de no desperdiciar el agua, por lo que no la usa muy frecuentemente y por eso se lo percibe como un individuo fuertemente oloroso a los que no se mojan frecuentemente con el líquido vital.

Acosta es más ambicioso que Correa.

Es mucho más adoctrinado y viene trabajando con los indígenas desde hace muchos años. Es mucho más cerrado y persistente. Doctrinariamente se diferencia con Correa, en que este solo tiene paroxismos eruptivos de exabruptos socializadores que jamás se cumplen.

Públicamente el mandatario ha reconocido no ser nada comparado con Acosta.

Cuando dice que el presidente de la asamblea es el hombre más poderoso del Ecuador, está reconociendo que Acosta está por encima de él.

Acosta es mucho más inteligente y consistente. Infinitamente más ambicioso, es más perseverante, mucho más organizado y sabe a donde quiere llegar.

Incluso recordemos que quién le propone a Correa que sea candidato a presidente es Acosta y lo hace en su casa; es decir lo utiliza para sus fines ideológicos.

Este matrimonio entre el protagonismo y el poder no durará mucho.

Correa es un sobre valorado que no cede protagonismos y Acosta es un necio que no claudica convicciones.

Ya hay un claro ejemplo del narcisismo que no comparte protagonismos, en la renuncia del ex ministro Larrea, quien estaba creciendo desmesuradamente en autoridad por encima de la de su majestad.

La pregunta clave es: ¿quien le debe más a quién? ¿Correa a Acosta o Acosta a Correa?

Lo cierto de todo esto es que en un par de meses los ochenta asambleístas trabajarán para Acosta y le pertenecerán a él.

Para ese entonces, todas las rabietas y las ideas locas de la olla de canguil quedarán supeditadas al deseo o la conveniencia del verdadero amo del país; el inmojable y sudoroso Acosta.

La sociedad obediente

Por Diego Pérez Ordóñez

Vamos camino de convertirnos en una sociedad obediente. Vamos camino -a la velocidad de la luz- de convertirnos en una sociedad no deliberante. Desde hace rato toleramos todo, nada nos sorprende.  Soportamos (¿o admiramos?) la arbitrariedad como si fuera algo normal e inevitable. Miramos hacia otro lado todos los días. Casi hasta la perfección, hemos refinado el arte de la vista gorda.

Aplaudimos los excesos del poder. Bajamos la cabeza ante los poderosos. Convivimos cómodamente con la dictadura: la consideramos merecida e inevitable. Desde hace rato escuchamos lo mismo: necesitamos nuestro propio Pinochet, lo que hace falta en Ecuador es más mano dura, la democracia no sirve para nada. A diario escuchamos, como si se tratara de una grabación o de una soporífera propaganda más, los argumentos de un régimen de fuerza: hay que acumular poder para aplastar  la cabeza al neoliberalismo, el poder tiene el monopolio de la razón, la propiedad de lo justo y de lo injusto. El poder está a un paso de ser divino, de ser indiscutible, de gozar de los privilegios y prerrogativas de la verdad total. Casi debemos dar las gracias al poder por controlarlo todo, por conocerlo todo, por impedirlo todo. Es por nuestro propio bien.

Mientras vamos camino a las cavernas -antorcha en mano- la sociedad entera calla. Nadie opina. Nadie osa tener una opinión distinta. Todo va bien. Es mentira que los precios de las cosas suban todos los días. No es verdad que haya desempleo. No es verdad que haya nerviosismo y desasosiego. Las cosas van divinamente. Todo aquello que no le conviene al poder es mentira.

Lo que antes era repugnante hoy es bueno. Hace unos pocos años miles de personas salieron a las calles para protestar contra el abordaje pirata de la Corte Suprema de Justicia. Hoy, cuando la Asamblea Constituyente borró del mapa al Congreso Nacional, esos miles de personas miran para el otro lado. No se meten más en problemas. No vale la pena. En un país en el que el Tribunal Supremo Electoral puede destituir -convenientemente para el poder- a los diputados de la oposición, silencio absoluto. Una queja tibia por acá, un suspiro apenas imperceptible por allá. Nada más. La vida sigue, con sordina. Es que nada se debate. Todo se impone. El que opine distinto es traidor. El que levanta la cabeza es sospechoso.   Así, las palabras de Luis XV ante el Parlamento en 1766 suenan maravillosamente contemporáneas: "La soberanía reside en mi persona solamente… y mis tribunales obtienen su existencia y su autoridad solamente de mí.  La plenitud de esta autoridad permanece en mí.  Ellos la ejercen solamente en mi nombre y nunca podrán volverla contra mí.  Solamente yo tengo el derecho de legislar.  Este poder es indivisible.  Los funcionarios de mis tribunales no hacen las leyes; solamente las registran, publican y hacen cumplir.  El orden público emana solamente de mí, y los derechos e intereses de la nación, que han osado separar del monarca, están necesariamente unidos a los míos y reposan enteramente en mis manos."

Correa y Chávez siguen con sus imbecilidades

Ricardo Sánchez-Serra*
El sólo mencionar que "el único problema que tenemos en Sudamérica es Uribe", última perorata del presidente venezolano Hugo Chávez, en adelante Simón Gorila, dicho que fue secundado por el fútil mandatario ecuatoriano Rafael Correa, en adelante "cínico llorón", revela un razonamiento pueril que no resiste mayor análisis.

Correa y Chávez se encuentran acorralados, ya que su propaganda nazi de "miente, miente que algo queda" no ha dado los frutos esperados para convencer a la comunidad internacional que Colombia es el problema. Es que la gran mayoría de jefes de Estado, que son personas inteligentes, no se les puede falsear la realidad muy fácilmente.

Interpol
El categórico informe de la Policía Internacional (Interpol) los deja mal parados: ninguno de los archivos de las computadoras del cabecilla terrorista "Raúl Reyes" fueron interferidos, alterados o borrados, y en ellos hay pruebas terminantes de las relaciones íntimas entre las terroristas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con los mandatarios Chávez y Correa, y altos funcionarios de sus respectivos gobiernos.

No se puede negar, por tanto entre tantas evidencias, la financiación de las FARC en la campaña presidencial de Correa, la relación personal de su ministro de Seguridad Gustavo Larrea "en adelante Juan" (acuérdense, asimismo, sus palabras a la terrorista herida de las FARC "no temas, estás en territorio amigo") y que Ecuador albergó un campamento terrorista permanente en su territorio. De otro lado, tampoco pueden negar el apoyo de las FARC a Chávez y el apoyo de éste con más de 300 millones de dólares, para recordar lo más notorio.

El informe objetivo e inmaculado de Interpol, un organismo independiente y prestigioso compuesto por la policía de 186 países y con sede en Lyon, Francia, y que contiene 39 páginas, señala que había 37 mil 872 documentos de texto, 452 hojas de cálculo, 210 mil 888 imágenes, 10 mil 537 archivos multimedia, que pesaban 610 gigabytes de información.

Además, en la evaluación de los archivos, Interpol mencionó que participaron 64 funcionarios de la entidad, provenientes de 15 países, que incluían expertos en informática forense que no hablaban español (de Australia y Singapur) y que garantizaban la imparcialidad.

Ecuador y Venezuela apoyan al terrorismo
Era lógico que tanto Chávez como el gobierno de Correa calificaran de "show de payasos" el informe de Interpol, porque este demuestra su apoyo al terrorismo y Estados Unidos debe, acorde a sus cánones, incluirlos en el "eje del mal" –al igual que Nicaragua que dio asilo a tres terroristas de las FARC– y bloquearlos política y económicamente, porque si no lo hace sería un mal precedente en la lucha contra el terrorismo en el orbe.

De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, mitomanía es la tendencia morbosa a desfigurar la realidad de lo que se dice. Por eso, ya nadie le cree a los mitómanos Chávez y Correa. Hoy se encuentran desesperados porque como nadie les cree –salvo sus adláteres ideológicos– desvían la atención mundial criticando al gobierno colombiano y presentándolo como una nación guerrerista, cuando en verdad Ecuador y Venezuela son los que se están armando y buscan un escenario bélico.

Numerosos gobiernos dan credibilidad al informe de Interpol: el "canciller" de la Unión Europea, el español Javier Solana señaló que no hay que echar en saco roto el informe de la Interpol. Solana fue secretario general de la OTAN, es miembro del Partido Socialista Obrero Español y un entendido en relaciones exteriores.

Señala que frente a este informe "no hay que reaccionar con demencia ni con premura, sino con mesura. Interpol no es una agencia cualquiera. Es una agencia internacional, que ha funcionado bien. Es un estandarte. Una de las partes más importantes del sistema internacional judicial funciona bien porque existe Interpol. Y yo creo que es importante que se diga en documento oficial que no ha habido manipulación y que se reconoce el trato profesional que han hecho las fuerzas responsables en Colombia."

El gobierno colombiano es creíble
El presidente colombiano, Alvaro Uribe –que mantiene después de seis años de gobierno una aprobación a su gestión del 80%–, bien pudo utilizar la V Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno para afianzar su posición internacional; pero, como es un prudente y verdadero estadista evitó politizar el evento y enfrentarse con los procaces y farsantes Chávez y su lacayo Correa.

Lo único que pidió Uribe, antes de venir a Lima es que ningún país albergue terroristas. El gobierno colombiano camina únicamente con la verdad, esa es su fortaleza y por eso es reconocido y defendido internacionalmente. Recordemos las palabras rotundas del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que apoyó a Uribe en su lucha contra el terrorismo y señaló a las FARC como responsable de la crisis diplomática entre Colombia, Venezuela y Ecuador.

"Ni uno de los países democráticos del área latinoamericana que se han sentido afectados, que están en el debate, deberíamos dejarnos llevar por ningún análisis equivocado; las responsables de lo que sucede, de la tragedia, de la indignidad, del secuestro, de las muertes son las FARC", afirmó Rodríguez Zapatero.

Gira fracasada
En cambio, el irresponsable Correa no contento con su fracasada gira europea previa a la cumbre pretendió acusar al gobierno de Uribe de deteriorar las relaciones en la región "por esa actitud de seguir calumniando". Es más, acusó nada menos que a la Unión Europea de tener doble moral al no apoyarlo en la crisis diplomática con Colombia, que lo acusa de nexos con los terroristas de las FARC. Correa, seguidor de Voltaire ("calumniad, calumniad, siempre quedará algo") se quedó con los crespos hechos.

El propio presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, le enrostró a Correa de su ayuda a los terroristas de las FARC. La influyente y poderosa canciller alemana, Angela Merkel, le dijo "que creía que era importante que los diferentes países vecinos participaran todos en este esfuerzo de la lucha contra el terrorismo, contra los grupos armados". En Madrid, Rodríguez Zapatero también aclaró al irresponsable muchachón, que de estadista no tiene un pelo, pero sí de luchador callejero.

El mandatario ecuatoriano ataca a Colombia también para consolidar su gobierno y alentar el nacionalismo. En la última encuesta de Cedatos-Gallup Internacional bajó la aprobación y la credibilidad de Correa, que ahora va en caída libre. Sólo subió su desempeño luego del "abatimiento del ejército de Colombia a las FARC acampadas en territorio ecuatoriano el 1 de marzo y la airada defensa de la soberanía nacional hecha por el presidente".

La imbecilidad de Correa
El alicaído muchachón, ya en forma desesperada para que le crean, gritó a los cuatro vientos y ofreció su renuncia si le llegan a demostrar que tiene nexos con las FARC. Con esta postura pretende engañar una vez más a la comunidad internacional, como si ésta no supiera que en su país no hay quien lo investigue con imparcialidad y objetividad: tiene la Asamblea Constitucional, la Corte Electoral, el Poder Judicial y la Fiscalía General en su dominio. Con todo ello, la oposición ecuatoriana ¿qué puede hacer?

En forma irresponsable, como es su costumbre, Correa, nuevamente para que le crean y no ser condenado por la comunidad internacional por sus nexos con el terrorismo de las FARC, ha dicho que tiene información de que las computadoras de "Raúl Reyes" no estaban "en el campamento, sino que habían caído en poder de la Inteligencia colombiana mucho antes", sin dar más detalles. ¿Hasta cuándo seguirá mintiendo? ¿Tendrá un auditorio que le crea?
En el colmo de su perversidad e impotencia, odio y desesperación, ordenó a su ministro de Agricultura no vender arroz ecuatoriano a Colombia. No importa, el Perú puede venderle a Bogotá sus excedentes.

¿Y Chávez?
A diferencia del gobierno ecuatoriano que va al absolutismo del "socialismo del siglo XXI" en la pobreza, demás está decir que el poderío de Chávez se debe al petróleo y que a pesar de que por ellos muchos países le hacen reverencia, tampoco le creen o se hacen los "suecos".


Como Chávez ha perdido el referéndum para enquistarse en el poder, busca ahora una guerra con Colombia para perpetuarse en el gobierno. Para encubrir su apoyo al terrorismo de las FARC, desenmascarado más aún con el informe de Interpol, ahora inventa que las Fuerzas Armadas colombianas ingresaron a su territorio.

¿Qué oculta ahora? El descubrimiento, por parte de las autoridades colombianas, de un lote de fusiles y ametralladoras, en una población fronteriza, varios de los cuales tenían grabados el escudo de las Fuerzas Armadas de Venezuela, que era dirigido al narcotraficante colombiano "Don Mario".


Días antes, Chávez había deslizado que recuperaría militarmente la colombianísima Guajira, si Bogotá aceptaba instalar una base norteamericana –que lucha contra el narcotráfico- en esa región. ¿Quién es el guerrerista?

Chile y Venezuela son los países que más han comprado armas en la región –Ecuador no se queda atrás-, sin razón pacífica alguna. Chávez, que es amigo del paria Irán y de Rusia, le ha comprado a este en el último año y medio 3.000 millones de dólares en armas y que incluye aviones, helicópteros de combate y un submarino. En el año 2004 compró 100.000 fusiles de asalto Kalashnikov AK103 y helicópteros y ha dicho que hay que preparar la guerra, como mejor forma de alcanzar la paz. Recientemente el Miami Herald denunció que Cuba y las FARC entrenan a militares y civiles venezolanos.


El ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, señaló en el Consejo de las Américas que hay países, debido a su aversión con Estados Unidos, que tratan de destruir el sistema interamericano y afectan la estabilidad democrática de la región.

¿Y cuál es la respuesta de Estados Unidos? Indiferencia, congelar en el Congreso un acuerdo comercial con su aliado Colombia. No apoyar en forma conveniente la lucha contra el narcotráfico en el Perú.

Muchos creen que Venezuela tiene maniatado a Estados Unidos por el petróleo y eso no es cierto, Caracas es sólo su quinto proveedor en el mundo de ese combustible. Por eso es que desespera la inercia norteamericana. Entonces la pregunta de rigor: ¿Es Estados Unidos un aliado confiable?

*Periodista. Dirigente de la Asociación de Prensa Extranjera.