viernes, 27 de diciembre de 2019

Los más buscados

17 de julio de 2011

Por Francisco Febres Cordero

O sea lo cierto es que el Correa lo que busca, encuentra. ¡Se jodieron los más buscados!


A mí me parece perfecto el anuncio del Correa de pagar de cinco a veinte mil dólares al que encuentre a cada uno de los diez más buscados. Y también qué facilito, porque él se ha de ganar toditas las recompensas.

Porque, ¡qué capacidad, qué sexto sentido, qué intuición que tiene para encontrar todo lo que busca!

¿Se acuerdan cómo buscaba a esa ministresa del Gutiérrez que se gastó quince millones de dólares en el concurso de Miss Universo? Cada sábado repetía que con esa plata se hubieran podido comprar diez tomógrafos, veinte mamógrafos, ocho prostógrafos. Hasta que, después de tanto buscarla, la encontró y ahora ella es ministresa del Yasuní, con tanto éxito que, después de viajar por todo el mundo, ha recolectado como cien mil dólares para el plan A y ha gastado como un millón de dólares en hoteles, creo.

Después, buscaba un ministro de turismo que fuera pregonando por el mundo la capacidad de levitar que tienen los ecuatorianos y ecuatorianas y ¡zas!, encontró a sor Freddy Ehlers que ahora, con su eslogan de analicenzen y abracenzen, sus oraciones vegetarianas y sus camisas Otavalo travel, recorre a pie todo el mundo pregonando que todos los ecuatorianos en vez de pasillos cantamos mantras, meditamos cogiditos de las manos y vivimos en una tierra donde no hay casinos, los cabareses, bares y discotecas se cierran a medianoche y al que bebe una cerveza los domingos le hacen miembro de Alianza PAIS, para que se convierta… a la burocracia.

De ahí, el Correa buscaba un avión y encontró uno, que estaba también entre los más buscados porque era el único jet presidencial que no tenía sauna, gimnasio, cancha de tenis ni piscina. ¡Qué difícil!

O sea, el Correa todo lo que busca encuentra, francamente. Buscaba un febrescorderista que se volviera revolucionario, y le encontró al Alexis Mera. Una mahuadista conversa al siglo XXI, y le encontró a la Natally Cely. Un hijo DP que, arrepentido, se fue después con Alvarito, y le encontró al Negro Vallejo. Buscaba un poeta que dulces versos emita, y encontró uno que rima con dinamita.

Después, no sabía qué hacer para encontrar por qué había aumentado de delincuencia, hasta que encontró un ministro que dijo que la violencia era pura percepción. Y ya. Con eso, ahora dice que los asesinatos, los asaltos y los robos son pura percepción y que si la prensa corrupta no diera cuenta de ellos, los crímenes no existirían. O sea, buscó la percepción y, ¡tac!, encontró la percepción.

Buscaba diez millones de dólares, y ¡pum!, les encontró a los del Gran Hermano. Otros diez, y le encontró al Emilio Palacio. Ochenta, y les encontró a los del Universo.

Así, ¡cómo no dizque les va a encontrar en un dos por tres a los diez más buscados!

Pero lo que me hace feliz es que con toda la plata que obtenga ha de poder comprarse un departamentote más grande en Bélgica y ha de poder también construirse una casa preciosa en Quito, porque, según dice, le están levantando un edificio al lado de la que vive y desde las ventanas le van espiar todo lo quiace y hasta le pueden disparar un balonazo si es que los vecinos juegan fútbol y ahí se arma un magnicidio que para qué les cuento.

O sea lo cierto es que el Correa lo que busca, encuentra. ¡Se jodieron los más buscados!

No callaré

26 julio 2011
 
Antonio Rodríguez Vicéns

Nunca he callado ante la injusticia, las ilegalidades, el abuso del poder, la represión, la corrupción, el engaño y la mentira. He creído siempre que la vida de un hombre se dignifica por la coherencia entre su pensamiento y sus actos, por la adhesión a sus convicciones, a sus valores y principios. Estoy convencido de que en una sociedad alienada y alienante, superficial y utilitaria, el éxito, entendido sólo como la acumulación de riquezas o como el triunfo sobre los demás y no sobre nuestras propias pasiones y debilidades, sobre nuestros odios, complejos y resentimientos, es insustancial y transitorio. Nunca he dudado de que el irrespeto a los otros, la vanidad y la prepotencia son deleznables. En la cárcel, que sufrí por mis ilusas luchas juveniles, comprendí que la libertad no es una concesión: es una conquista personal.

Hoy, como ayer y como siempre, no callaré. No callaré ante la permanente violación de la Constitución y las leyes y el caos jurídico que padecemos. No callaré ante el atropello a las instituciones, su sometimiento y manipulación. No callaré ante la concentración del poder y la consolidación de una dictadura camuflada. No callaré ante el incesante crecimiento del Estado, como instrumento de dominio y represión, en beneficio de la burocracia dorada y en perjuicio de los derechos de la sociedad civil y las libertades individuales. No callaré ante el desenfrenado e irresponsable gasto público destinado a prebendas y canonjías clientelares. No callaré ante la corrupción y la cínica ausencia de fiscalización. No callaré ante la impunidad. No callaré ante la abusiva utilización de bienes públicos para, por ejemplo, viajar a una 'bonita reunión' privada de dictadores y terminar cantando, con voz plañidera y emocionada, 'El alma llanera'.

No callaré ante las insufribles chacotas sabatinas. No callaré ante los agravios e insultos ('adjetivaciones', dijo un conspicuo servidor) contra quienes critican y disienten. No callaré ante la violencia desatada desde el poder. No callaré ante la incapacidad para controlar la inseguridad ciudadana. No callaré ante la atosigante y agresiva propaganda orientada a adocenar las conciencias. No callaré ante la sumisión y el servilismo. No callaré ante 'intelectuales' incoherentes que hacen honor a su filotiranía, esa "irrefrenable propensión" a sugerir la implantación en la tierra de paraísos teóricos, "lo que los ha inducido a apoyar a los tiranos encargados" de convertirlos en "infiernos reales". No callaré ante el impúdico chantaje judicial. No callaré ante la burda y grotesca invención de absurdos golpes de Estado y magnicidios, para imponer el miedo y justificar la represión. No callaré porque, como decía Octavio Paz, "hay libertad cada vez que hay un hombre libre, cada vez que un hombre se atreve a decir no al poder". No callaré…




La moral devaluada

26/Julio/2011

Por: Felipe Burbano de Lara


Lo que me sorprende del juicio en contra de El Universo es el camino seguido por el presidente de la República para restablecer su moral y su honor afectados por el escrito de un editorialista. El camino ha sido la desproporcionalidad del poder, mostrada en el gesto insólito de exigir $80 millones como indemnización. Una moral que se cotiza para restablecerse es una moral mercantilizada, convertida en valor de cambio, sin mucho sentido del honor y la dignidad reclamadas

El juicio muestra hasta qué punto la moral de Correa se ha convertido en un instrumento para el ejercicio del poder ligado a su concepto de autoridad y respeto. Se trata de una moral politizada alrededor de su obsesión por encontrar obediencia y subordinación a la figura del presidente. Si el objetivo en contra de Palacio habría sido restablecer su moral, el camino pudo ser otro: evidenciar ante la opinión pública, con todos los recursos que posee, la injusticia, la gravedad, el exceso y hasta la desproporción si se quiere de lo afirmado por el editorialista, para de ese modo generar una reacción de solidaridad alrededor suyo. Pero como el objetivo no es la defensa de su moral sino la exaltación autoritaria de su figura, siguió el camino del ejercicio desproporcionado del poder. Aspiraba a que El Universo se disculpara, se volviera humilde, obediente y sumiso a su figura. Como no encontró lo exigido, vino el despliegue burdo de su poder.

Tampoco es Correa la persona más calificada para dar lecciones de respeto moral hacia las personas. Cómo habría de serlo quien usa la descalificación moral como principal arma de ataque cuando no encuentra obediencia absoluta a su voluntad omnímoda. ¿Por qué los críticos deben aguantar los insultos de las sabatinas? ¿Por qué deben aceptar calificativos como mafiosos, mediocres, intelectualoides, peluconcitos, enanos? ¿Qué derecho tiene a degradar moralmente a sus adversarios? El sábado último festejó con este dardo punzante y vengativo su triunfo: "La diferencia es que no solo se sanciona a los payasitos, sino al dueño del circo, es un cambio histórico en el país". Su adversario convertido en un vulgar peón sin valor alguno frente a sus patrones.

Tanta obsesión con la moral revela a un Correa atrapado en el pantanoso campo de los reconocimientos y exclusiones sociales donde se dirimen los aprecios y desprecios. Su propia condición moral, humana, aflora en cada uno de esos insultos; no solo van dirigidos contra sus adversarios, sino contra él mismo. Quien hace del insulto y la descalificación moral su principal arma de lucha política no puede esperar respeto y consideración. Un desgarramiento social se proyecta como obsesión autoritaria con el poder. Si pudiera callarnos a todos, como castigo por no rendirnos a su autoridad, lo haría. Ironía y descaro del poder: el gran descalificador convertido en el poder moralizante del Ecuador.




Comediantes presidentes

Antonio A. Herrera-Vaillant

 

Antiguamente ganar un liderazgo público requería prestigio, sabiduría, y respetabilidad. Se buscaba gente seria para cargos de responsabilidad política. Hacían gracia esos dirigentes norteamericanos que comenzaban sus discursos con chistecitos para congraciarse con su audiencia. Todo aquello pertenece al pasado.

 

Hoy presidentes y monarcas viven un interminable "reality show", que tritura figuras admirables y de respeto. Napoleón dijo: "nadie es un gran hombre para su valet de chambre"; y ahora medios y encuestas son el valet electrónico que pone en calzoncillos a la más destacada de las personalidades.

 

Ciertas figuras políticas llevan todo con seriedad, dignidad y discreción. Pero otros montan una especie de circo en el que gustosamente son histriónicos protagonistas. Se trata de los comediantes presidentes.

 

Hasta las nuevas dictaduras populistas se copian directamente de aquel loco y deforme "Guasón" de las películas de Batman.

 

Como algunas estrellas de "rock", su "carisma" se afinca en tres rasgos compartidos con su fanaticada: Soez vulgaridad, vociferante ignorancia, y una lombrosiana fealdad en sociedades donde se cultivan reinados de belleza.

 

De ese modo crean plena sintonía con cuanto bicho ambulante se siente ordinario, ignorante y feo en medio de mayorías que tradicionalmente cultivan la superación personal y colectiva. De esa cantera salen sus "groupies" incondicionales.

 

La gran especialidad de estos payasos es reventar pasteles en la cara de la señora más digna y elegante, provocando hilaridad en la chusma primitiva con sus incesantes faltas de respeto.

 

Su ejercicio del poder lo convierten en "performance" continuo, donde juramentos y arengas son solo puestas en escena, y sus pocos colaboradores de confianza se reducen a meros actores de reparto, que rotan los roles sin credencial alguna.

 

Ordenan y mandan, para la galería; pero jamás gobiernan.

 

En sus manos uniformes, charreteras, espadas, hostias y sotanas se vuelven elementos de utilería. Convierten la historia en libreto de telenovela. Manejan fondos cual varita de Harry Potter, para aparentar soluciones a cualquier problema; y las enfermedades son apenas excelente oportunidad de generar empatía.

 

La realidad no cuenta, es su enemigo. Y el fin de la función es siempre sorpresivo.

 

A veces la audiencia se harta, se para y se va. En otras el protagonista pierde la razón, o lo traicionan sus miserables secuaces. Al final les v vence la realidad; o interviene la Providencia por aquella insuperable verdad que enseña que el hombre propone, y Dios dispone.


La hora del depredador

Claudio Paolillo (*)

El tremendo zarpazo lanzado la semana pasada contra la libertad de prensa por el presidente de Ecuador, Rafael Correa, es la concreción de un plan concebido por su gobierno hace ya cuatro años para acabar con toda expresión independiente o crítica en la sociedad andina, que se encamina con prisa y sin pausa hacia un Estado totalitario.

La brutal sentencia que Correa consiguió de un juez adicto (casi no hay más independientes) contra los propietarios y un columnista de Diario EL UNIVERSO, condenados a pagarle 40 millones de dólares al presidente y a pasar tres años en la cárcel, es, finalmente, el rostro feroz del poder despótico ejercido por un mandatario que se cree Dios.

Fue un fallo "a medida". En poco más de 30 horas, un juez suplente tomó posesión, presidió el "juicio" (al que el presidente asistió en persona), "estudió" un expediente de más de 5.000 folios, redactó (o le redactaron) una sentencia de 156 páginas y se retiró del cargo. Todo un récord. Y, también, toda una payasada impresentable en cualquier sociedad medianamente civilizada y respetuosa de las libertades básicas de los ciudadanos.

Desde que asumió la Presidencia el 15 de enero del 2007, Correa emprendió su cruzada para hundir a la prensa, siguiendo y, en ocasiones, superando los modelos argentino y venezolano. Primero aplicó la fase uno: el desprestigio de medios y periodistas. Abusando de las cadenas de radio y TV (solo en 2009 hubo 233, contra 142 de Hugo Chávez y 100 de Daniel Ortega), repartió insultos de todo tipo. Les llamó "corruptos", "mediocres", "mafiosos", "miserias humanas", "bestias salvajes", "brutos", "racistas", "discriminadores" y "mentirosos".

Luego vino la etapa del hostigamiento: "escraches", decenas de acciones judiciales y administrativas, incitación al público a accionar contra los medios, clausuras, incautaciones, allanamientos y aumentos de impuestos.

En 2008, el régimen ecuatoriano inició –como en Argentina– un plan para tener su propia red de mensajeros acólitos. Mediante compras directas o indirectas y confiscaciones, Correa cuenta hoy con una veintena de medios: cinco canales de TV (TC Televisión, Gamatv, CN3, CD7 y Ecuador TV), cinco radios (ArturOh, Carrusel, Súper K 800, Universal y Nacional), cuatro revistas (La Onda, El Agro, Samborondón y Valles), tres diarios (El Telégrafo, El Ciudadano y el popular PP) y una agencia de noticias (Andes). Todos repiten el mismo mensaje oficial.

Ese año, con la sanción de una nueva Constitución que supuso un giro copernicano respecto al paradigma democrático republicano y liberal, comenzó a construir, paso a paso, un sistema jurídico para acallar "legalmente" a las voces disidentes. La Constitución dice que la información que se difunda debe ser "veraz", "verificada", "oportuna", "contextualizada" y "plural". Faltaba saber quién decidiría sobre esos "apellidos". Entonces vino el proyecto de ley de comunicación, que asignó a un Consejo de Comunicación e Información, financiado por el Estado e integrado por allegados al presidente, la potestad de decidir los contenidos periodísticos y editoriales de radios, TV, prensa e internet. El proyecto se trancó en 2009 luego de recibir una severa crítica de la Relatoría de la OEA. Pero Correa estaba decidido a ser el "editor en jefe". Y en mayo pasado llamó a una "consulta popular" para, mediante preguntas amañadas, conseguirse un "mandato popular" a efectos de plasmar su objetivo. Ahora, el Congreso está en la etapa final para sancionar la ley, que hiere de muerte a la libertad de expresión.

Cuando en la tercera semana de julio una misión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) llegó a Quito para evaluar in situ la problemática, encontró un panorama desolador: autocensura, amedrentamiento, ataques de todo tipo y hasta temor entre estudiantes de periodismo. La misión se fue con la sensación de que la pelea está perdida en el interior de Ecuador y que solo podrá ser ganada fuera de fronteras, apelando a los organismos supranacionales de derechos humanos.

El 15 de junio, Correa había anunciado: "Gracias a Dios, yo soy colegislador, puedo presentar vetos y emitiré mi opinión para que los medios no puedan decidir qué información emiten o no". Efectivamente. Con la condena contra EL UNIVERSO, la tarea de demolición ya empezó.


(*) El autor es copresidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP y director del semanario uruguayo Búsqueda.

 

El perfil psicológico del tirano

Por Dr Miguel Palacios Frugone
12 de junio de 2009

Es un individuo de pensamiento acelerado.

Las ideas le fluyen en forma incontrolable hasta llegar a la fuga de las mismas. Dice cosas inconvenientes por que no las razona. Su pensar es expresado mediante una verborrea imparable. Muchas veces incoherente, actúa contrario a lo que piensa y aquello que dice es lo primero que le pasa por su mente. No sabe callar ni respetar el pensamiento ajeno.

El contenido de su juicio es aparentemente lógico, aunque mantiene rasgos paranoideos evidentes. Tiene una suspicacia excesiva. Constantemente vive bajo la sensación de que le quieren hacer un complot o se siente maltratado. Su pensamiento está lleno de ideas de daño, perjuicio y persecución. Tiene una obsesión fanática que nubla su juicio lógico. Es obsesivo y suspicaz en extremo, sin llegar a confiar jamás en nadie. Si aparenta que lo hace, solo lo hace por conveniencia y mientras le sirva quien supuestamente confía, para
posteriormente desecharlo y luego odiarlo.

Tiene ideas de megalomanía o grandeza, sintiéndose un iluminado. La auto referencia aduladora unida a la grandiosidad autoproclamada, matizan sus discursos. Los mismos están llenos de auto alabanzas y ensalzamientos hacia su persona y la obra inigualable que dice estar llevando a cabo.

Mantiene una autoestima sobrevalorada de convicción Mesiánica, que lo hacen verse a si mismo como un ser superior esperando que los demás se sometan sin cuestionamientos a su voluntad. No escucha opiniones ni acepta consejos. Conflictivo de nacimiento, abre frentes de pelea innecesarios por su beligerante conducta, pues es altamente conflictivo.

Su pensamiento funciona mediante el mecanismo de proyección, endilgando a otros sus propias frustraciones, fallas y temores. Es un fanático de sí mismo que busca a culpables de sus fracasos, ve enemigos en todas partes, se siente perseguido y piensa que lo quieren matar cada vez que las cosas no le resultan. Está convencido de que los que no están con el; están en su contra. Su actividad intelectiva es traslocada y desbocada, parece un loro loco, sin norte propio ni ideología, que va construyendo o destruyendo lo que puede, a medida que las circunstancias se presentan.

Reacciona instintivamente en forma primaria hasta volverse agresivo contra quién no le da la razón, por estar convencido que solo el la tiene.

Su afectividad es cambiante, aunque generalmente mantiene un estado de ánimo exaltado o hipomaniaco. Superficialmente es pura risas, sonrisas y abrazos.

De la aparente euforia y simpatía externa, cambia fácilmente a la agresión verbal o física sin límites. Actúa con lo que se denomina Diátesis explosivas; que en buenos términos significa que reacciona exageradamente con agresividad verbal o física, frente a un estímulo insuficiente para tal reacción. Hombre de pasiones extremas, sus actos son consecuencia de sus estados anímicos hormonales y caprichos, más que por su razonamiento objetivo.

Experimenta sentimientos profundos pero de corto tiempo de duración.

No puede mantener afectos estables o duraderos. Su única constancia es
la inconstancia y lo único predecible de su conducta es que no es
predecible.

Persona intolerante y prepotente que necesita imponer su voluntad, despreciando a quién esté a su lado sin importarle su pensar. Es petulante y arrogante. Bravucón  superlativo, necesita resaltar; ser el centro de atención sin compartir espacios, ni ceder protagonismos.

Su yo se encuentra tan envanecido, que necesita permanente del mimo y el adulo para su reafirmación. Requiere continuamente que le den la razón o le digan que es el único que sabe lo que se necesita.

Anárquico por naturaleza, es inadaptado a los sistemas y solo acepta las reglas impuestas por si mismo. Vive de acuerdo a su propio código moral con un total auto convencimiento de ser el único poseedor de la verdad. Mantiene nula tolerancia a la frustración y sus deseos deben ser satisfechos inmediatamente. Tiene resentimientos sociales profundos por traumas psicológicos infantiles por ausencia de sujeto filial, por lo que ataca todo aquello que no tuvo pero que siempre quiso.

Con las mujeres mantiene una relación ambivalente de amor y odio a la
vez. Es maltratador verbal o físicamente de las mismas. Solo
superficialmente y por conveniencia es afable en público y se muestra
amigable con ellas. Sin embargo, en determinado momento que no puede
controlar, es capaz de agredirlas física o verbalmente, ya que no
soporta que estén a su nivel y mucho peor que sean más brillantes que
él.

Por su envanecimiento y fanfarronería es un narciso patológico de profundos rasgos homosexuales según las teorías de Freud.

Sujeto que duerme poco. Debe cantar, bailar, moverse y abrazar.

Apretuja con facilidad y estrecha las manos efusivamente. No puede permanecer mucho tiempo sentado y tiene que desplazarse con urgencia de un lado al otro. Su actividad física prima sobre el intelecto.

Dominado por sus caprichos, pasiones y obsesiones, toma decisiones basadas en el sentimiento sobre el pensamiento. Primario en sus respuestas, reacciona inmediatamente con irritabilidad y muchas posibilidades de equivocación.

Es presumido, vanidoso, fatuo y superficial. Le gusta vestirse bien, comer bien y darse todos los lujos que cuando era pobre nunca tuvo.

Sus ternos caros, sus relojes, sus camisas hechas exclusivamente, lo evidencian como la antítesis de la humildad y la austeridad. Le gusta que lo veneren y lo adulen en extremo. No tolera a nadie que a su paso no lo reconozca y es capaz de la agresión más intensa si no es reconocido.

Su auto admiración lo lleva a despreciar y minimizar públicamente a cuanto adversario crea tener.

Sin embargo, internamente es cobarde y se muere de miedo al no poder enfrentar a nadie por encontrarse solo y sin su poder.

Por esa debilidad compensa su terror agrediendo, insultando, menoscabando y burlándose de las personas que teme, pero arremete para reafirmar su ego.

Hipersensible frente a la crítica, no permite que nadie lo cuestione así como no admite que nadie sepa más que el.

Peligrosamente agresivo, vive de una manera conflictiva y su relación con sus cercanos o lejanos está matizada por odios y pasiones extremas. Su relación con los que le rodean es impredecible y está llena de excesos y confrontaciones.

Individuo que genera conflictos e incertidumbre por donde quiera que vaya.

Autócrata  de naturaleza genética, llega a su fin por los medios que sea y solo para satisfacer su insaciable afán protagónico de querer ser reconocido por la historia como el más grande que haya pasado por los suelos de la patria.



El rey de las tinieblas

15 de noviembre de 2009

Por Vicente Albornoz Guarderas

"Son las peripecias de estar gobernados por un iluminado", le contestó
el anciano ratón al ratoncito que le había preguntado "¿Por qué no hay
queso?"

Quizás vale aclarar que este es un cuento sobre queso, ratones, ratoncitos y los gobernantes que tenían.

"Su majestad, el rey de las tinieblas, ha manejado tan mal la economía que, a pesar de ser una comarca con un gran potencial de producción de queso, andamos en una de las peores crisis quesísticas de la historia", completó el viejo ratón ante la mirada incrédula del ratoncito.

"¿Y qué ha hecho mal nuestro querido rey de las tinieblas?", insistió el pequeño. El viejo ratón respiró profundo y, tomando aliento, empezó a tratar de explicar lo inexplicable: "Pues ha ahuyentado a todos los productores de la comarca y, entre ellos, también ha alejado a los que producían queso".

"Es una larga historia -dijo el viejo mientras la tristeza invadía su rostro - lo que pasa es que el rey de las tinieblas no entiende la lógica de la producción. Para él, producir está bien, pero no está bien que quienes produzcan ganen plata. Y, claro, como a nadie le gusta producir si no va a ganar plata, muchos dejaron de producir en la comarca".

"Nuestra comarca es rica y tenemos muchos recursos que provienen de las minas de las que sale oro negro. Pues resulta que ese oro se ha vendido muy bien en los últimos años porque en el mundo entero falta oro y su precio ha subido". El pequeño sonrió y dijo: "¡Qué bien, ya somos ricos!".

El viejo puso una sonrisa de ternura y replicó: "No. Ahora somos más pobres que antes. Tú bien sabes que no solo de queso vive el ratón.
Pues igualmente no solo de oro puede vivir la comarca. Hoy, estas tierras solo viven del buen precio del oro negro. Los que producían cualquier otra cosa están produciendo cada vez menos. Y como el precio el oro estaba alto, hubo una época lejana en la que se creó un gran cofre en el que íbamos a ahorrar para hacer grandes factorías de queso. Pero nuestro iluminado monarca, el rey de las tinieblas, dijo que eso venía de una ideología muy rara, que estaba relacionada con una noche muy, muy larga y decidió que sus funcionarios se gasten lo que habíamos ahorrado. Y se gastaron unos mil millones de monedas y nada quedó en el cofre que iba a cubrir los costos de las nuevas queserías".

El pequeño empezó a llorar. En su diminuta cabecita no podía entender por qué no había queso. Entonces el viejo, tratando de cortar esas lágrimas que le rompían el corazón, le dijo: "No te preocupes. Mañana se  arreglará todo, va a llover y con eso la crisis del queso será cosa del pasado. Mañana, cuando llueva queso".

El pequeño sonrió. Y con esa sonrisa llenó de alegría la comarca, mientras el viejo se esforzaba por no ponerse a llorar él mismo.

¡Le han estado haciendo "El Chino"!

Por: Dr. Renato Moreno

El "Presi", está bravísimo  con los chinos…, dice que han tratado a su gobierno "peor que el Fondo Monetario Internacional"  ¡como a perro pulgoso y pedigüeño! Al fin y al cabo, se podría entender la actitud del FMI, de no confiar mucho en nuestro "Mamitico" por  su declaratoria unilateral del  no pago de la deuda externa, por "ilegítima"; por   la docena de juicios contra el Ecuador por parte de empresas internacionales, reclamando millonarias indemnizaciones; por  el desaliento total de la inversión extranjera y por la permanente fuga de capitales al exterior, entre otras cosas… todo esto quizá justifica "en algo" los melindres del Fondo Monetario. Pero siendo la China casi la segunda Patria de nuestro líder, y en quien ha puesto sus esperanzas y expectativas, ¿cómo puede hacerle  tales desaires? ¿Acaso piensan que por la bicoca de Dos mil millones de dólares  que le van a prestar para el proyecto  hidroeléctrico Coca Codo Sinclair, el gobierno de la revolución ciudadana, deba inventariar sus activos  y reservas y ponerlas a disposición del gobierno chino? ¡que tal!,  ¿no les basta la palabra impoluta  y transparente de nuestro Mandatario?.  Con razón se llama el proyecto "codo", es lo que son  estos chinos y bien hace su Majestad en advertirles que ESTÁ DISPUESTO A REVISAR SU POLITICA INTERNACIONAL.  ¡Así tiene que proceder un ESTADISTA, de su talla…  ¡un metro ochenta y tres!. Si nos fallan "los panas", a quienes hemos respaldado incondicionalmente, ahí sí que estamos jodidos…, ¡no nos pueden tratar de esa forma!. ¿qué son dos mil millones para esta Superpotencia?.  Por último, si son tan desconfiados,  podemos avalar el cumplimiento de nuestras obligaciones crediticias,  con los seis aviones Mirage que nos donó nuestro "ñaño del alma", el presidente Chávez.. ¡Ese sí que es AMIGO, con letras mayúsculas y… acciones minúsculas!

Esta revisión de Política Internacional tiene naturalmente sus bemoles, aunque ya es parte de la práctica  optada  por nuestro carismático Jefe. Si no, pregúntenle a Uribe, denostado en los términos más duros  por la acción de Angostura, cuando nos quedamos a OSCURAS.  Nuestro canciller Fender,  un auténtico gentleman, le hace compadre a su similar de Colombia, quien da a luz unos cuantos megavatios, con los que se ilumina "una nueva etapa" de las relaciones colombo-ecuatorianas. Claro…,  esto nos aleja  -un poquito- de las ínfulas guerreristas de nuestro hermano mayor, Hugo Chávez,   que se estará preguntando ¿para qué diablos les regalé seis aviones?...  Nos alejará  también  -otro poquito- del Gran Fidel,  pero este siempre ha "recelado" de nuestro líder,  hasta el punto  de advertirle a Chávez que desconfiara del "muchachito".

Yo mas bien tengo cierta aprensión  respecto a cómo reaccione el Ayatollah de Irán,  medio fundamentalista  como  es,  vaya  a decidir  ya no instalarnos en suelo patrio, una central nuclear, con fines pacíficos, tan necesaria  para  que el Ecuador entre, de lleno, al "club atómico", !ahí sí…  nos fregamos!.  También me preocupa  que tal viraje implique  estrechar los lazos comerciales y políticos  con el "Imperio" y los muchachos de la   Comunidad Europea,  "enemigos seculares" del gobierno de la revolución ciudadana y que tengamos que echarles  flores de exportación  y proveerles de todo el banano que requieran. En fin, son meras especulaciones. Todo dependerá de la proverbial cautela de nuestro Mandatario,  en el crucial viraje de su política  externa,  que implicaría además,  transitar por el siglo XXI,  sin el SOCIALISMO de Dietrich y sus payasos. Y todo… por que le han querido "hacer el Chino a nuestro Patriarca",  ¡ni más faltaba…!

La luz revolucionaria

Por Francisco Febres Cordero


Un Regalo Para Santa
Querido San Nicolás, tú que llevas en el lomo con cariño y con aplomo
regalos a los demás y nadie ha sido jamás contigo condescendiente,
te regalo al Presidente... y te lo llevas en helicoptero.
Regálanos un buen futuro llevándote este presente.
Es un muñeco gracioso, con risa fenomenal, con un corazon ardiente,
canta, baila... lo hace mal y además es belicoso.
Es sumamente tramposo porque engaña al inocente, haciéndose el buena gente,
regalando bonos y tierras cuando tiene un plan oscuro.
Regálanos un futuro llevándote este presente.
Anda, sí, Papá Noel, acéptanos el regalo.

Llévate el juguete malo envuelto en verde papel, ya que imitando a Fidel
tan sólo tiene en su mente lucida que aquí lo más conveniente es un
comunismo duro.
Regálanos un futuro llevándote este presente.
Sí, Santa, sería una dicha que aceptaras este aporte,

porque allá en el Polo Norte puede cambiarte "La Bicha".
A lo mejor se encapricha y te nombra su asistente para venir anualmente
vestido de verde puro... Pero no tendrá futuro si aceptas este presente.
Juan Pueblo
.......................................
La respuesta de santa:
Querido niño Juanito agradezco tu presente

pero ni de vaina acepto ese loco presidente.
Contigo he sido muy bueno desde que eras chiquitico
¿Cómo coño ahora me vienes con semejante pedido?
Que acepte tu presidente, bicho tan malo y podrido.
Agarra tu delincuente, perdón, quise decir presidente
al fin y al cabo es lo mismo pues mono es igual a simio
y esta bestia que regalas no tiene género fijo.
Espero recapacites y no me vengas de nuevo

con esa idea tan loca de regarlame un presente
que más que un buen presidente en un pobre maraca.
Ya con esta me despido y ojalá y te portes bien
y no andes haciendo el mal sin primero ver a quien,
agarra tu presidente y lo montas en un tren,

directo para Iran, para Cuba o pal' retén.
" El papa Noel ya es de todos "

In-justicia

1/13/2010
Por Sebastián Mantilla Baca

La Revolución Ciudadana festeja a todo pulmón sus tres años con el poder absoluto de la República.

Digo Revolución Ciudadana y no Alianza PAIS, porque así, incluyo a todos los pelucones, vivarachos, acomodaticios y ex chiros que, gracias a la revolución ciudadana, han cambiado de estatus, pero que les importa un carajo la ideología o la visión social del partido verde.

Estoy convencido de que cuando Alberto Acosta, Fander Falconí, Gustavo Larrea y los otros "padres" de la revolución, iniciaron el proyecto político hace algunos años y luego de estudios de campo ylevantamiento de información del equipo contratado para tal fin, escogieron al candidato que más se aproximaba al perfil ganador, diseñado por el equipo consultor de estrategia política, responsable del proyecto, jamás se imaginaron de lo que este joven economista sería capaz de hacer con poder.

Difícilmente un padre, cuando juega con su hijo en sus primeros años de vida, puede imaginar que ese hijo, llegado a la adultez, pueda ser capaz de maltratarlo, negarlo o ridiculizarlo.

A esa edad, el padre es el referente natural del hijo. Y con los años, se convierte en su héroe. Igual pasa con Acosta y los otros. Son como aquellos padres humildes, que con grandes sacrificios juntaron lo necesario para educar a su hijo, para formarlo como un hombre de bien,
y este, cuando alza vuelo y alcanza éxito, simplemente les vira la cara, se avergüenza de ellos y finalmente los olvida.

Ellos vivieron en una sociedad en la que sus pensamientos de socialismo extremo no tenían cabida; infiltrados en la prensa, en las ONG de derechos humanos, estudiando sociología, haciendo consultorías, organizando foros, sobreviviendo hasta la venida del elegido que los
lleve al poder.

Ellos vivieron la frustración de no tener voz, de ser minoría, de ser los marginados de la política.

Hoy que finalmente llegaron al poder gracias a su tenacidad y esfuerzo, el delfín, el elegido, el que no sufrió, el que no padeció, el que estudiaba en Europa mientras ellos se fajaban en las calles o incluso en la cárcel, les da la espalda. Ya no los necesita. El último que quedaba a bordo, se fue. El SÍ tiene dignidad, el SÍ se respeta a sí mismo; por eso se fue.

Ellos (los padres) no celebran;  saben que el proyecto está sentenciado gracias al despilfarro, la bilis, la improvisación y el descontrol del poder absoluto.

En el Ecuador de hoy todo puede haber, menos justicia. Al menos esto es lo que puede concluirse luego de analizar las acciones no solo de ciertos jueces sino también de otras instancias de control.

¿A qué me refiero? No solo a los problemas que generalmente ha tenido y tiene el sistema judicial, como son la lentitud en los procesos, la ineficacia y alta burocratización, sino a la poco transparente actuación de sus miembros. Me refiero a acciones contrarias a la justicia (injustas) cometidas por sus propios representantes.

Es  inexplicable lo que ha pasado con el caso del ex Ministro de Deportes, de la hija del notario Cabrera, de la Ministra de Salud, del estancamiento del proceso Invermun -donde parte del círculo íntimo del presidente ha sido implicado-, de las dilatorias en torno del juicio de los hermanos Isaías o, algo aún más bochornoso, de la caducidad de la prisión de los 26 procesados por narcotráfico en el caso Huracán de la Frontera y de la providencia que cambia la figura judicial del señor Chauvín de cómplice a encubridor.

Con este nivel de caos y anarquía –por no decir de profunda y aguda corrupción- no hay garantía de los derechos contemplados en la Constitución y leyes vigentes. La transición, a la cual hace referencia el presidente de la Corte Nacional de Justicia, no solo que resultó  larga, al contrario, nunca comenzó.

Este sainete ha servido para hacer lo que no pudo el ex presidente Lucio Gutiérrez: tomarse el poder Judicial. Pero hay que hacer una aclaración. Gutiérrez lo hizo para tener mayoría en el Congreso y evitar un juicio político. Correa lo ha hecho para tener el control total del Estado y  'curar' en sano cualquier acción de la justicia.
Si no es así, ¿cómo nos explicamos que  Carrión esté libre o que no se hayan dictado medidas cautelares en el caso de la Ministra de Salud?


El mal llamado proceso de transición -iniciado con la Constituyente-ha servido para reorganizar los poderes públicos y destruir la poca o mala institucionalidad existente.  La dinámica emprendida por Correa ha sido utilizada para limitar la independencia de poderes, meter mano en la justicia y someter a su arbitrio instancias fundamentales del Estado como Fiscalía, Contraloría, Procuraduría y Asamblea. Si no es así, díganme  ¿qué ha pasado con los sonados casos de corrupción en donde, de manera escandalosa, ha aparecido el hermano del Presidente?
¿Qué dicen de esto mis amigos 'críticos' de izquierda?

Para quienes se jactan de ser críticos les invito a pensar en la esencia de esta burla al país llamada 'revolución ciudadana'.  Solo nos falta  que para igualar e incluso superar a figuras nefastas  como el señor Fujimori, Su Majestad se incline por el autogolpe.



Ecuador: Los padres de la revolución

Pedro X.Valverde Rivera

Celebran extasiados los incompetentes que hoy, de la noche a la mañanason ministros, subsecretarios o directores del algún organismo delnunca tan obeso Estado, con las honrosas excepciones de unospoquísimos valiosos a quienes respeto y aprecio.


Celebran los poderosos, que siempre le han hecho trampa al Estado y que hoy, gracias a sus padrinos en el régimen seguirían, como Johnny Walker, tan campantes.

Celebran los que están asegurando el futuro de sus tataranietos con las "oportunidades" que esta revolución les ha otorgado, con cargo al presupuesto del Estado.

Y obviamente celebra, y con todo derecho, Rafael Correa: uno de los fenómenos políticos más importantes del siglo en el Ecuador.

¡Qué hiciste Correa! Tú eras el hombre. Yo confié en ti.

Tuviste todo para cambiar el país y mira lo que has hecho… Mira cómo tienes al país… tu revolución se desmorona, las esperanzas de las masas se están consumiendo entre apagones, desempleo, cadenasnacionales y más pobreza.

Ya es irreversible, es cuestión de tiempo. Qué desperdicio. Pobre país.

jueves, 26 de diciembre de 2019

¿Delincuencia? ¿Ingenuidad?

1/13/2010
Por León Roldós

¿Qué habrá en la contratación entre Ivanhoe Energy Ecuador,
Petroecuador y Petroproducción?

La cláusula 11.2 del contrato expresa: "En caso que se incrementen los costos, gastos e inversiones en el modelo económico de la contratista originalmente presentado (anexo 5) estos costos, gastos e inversiones
serán recuperados por la Contratista, a través de la suscripción de un
contrato complementario".

El valor del anexo 5 para 30 años, en precios constantes del 2008, asciende a USD 4.248 MMM (miles de millones), en inglés sería USD 4,248 billones.

No hay evidencia alguna de los parciales o ítems que lleva a esos 4,248 MMM, pero Petroecuador y Petroproducción creen con la fe de carbonero todo lo que propone Ivanhoe y se comprometen a asumir cualquier costo, gasto o inversión no incluido en el monto de los 4,248 MMM.

Recordemos que el precio base de octubre de 2008, USD 37 por barril, que le pagará el Ecuador a Ivanhoe se incrementa trimestre a trimestre por el crecimiento de precios a productores de los Estados Unidos y por las modificaciones de costos tributarios y laborales, así como eventuales riesgos cambiarios y de afectación contable que se den en Ecuador, prácticamente al infinito, por 30 años.

En la página web de Ivanhoe, diciembre 10 de 2009, para demandar dinero de inversionistas, porque la compañía no tiene capital, se anuncia que solo en Pungarayacu, de crudo de 10 a 16 grados API (el 58.69% del bloque 20, bloque que además tiene crudo liviano), según certifica la auditora Gaffney, Cline & Associates, en un  escenario de mínima producción ésta llegaría a 4.3 mil millones de barriles de petróleo, o lo que es lo mismo 4,3 billones de barriles.

4,3 billones de barriles por USD 37 el barril, precio de octubre de 2008, lleva el ingreso bruto de Ivanhoe en 30 años, a más de USD 159 mil millones, o lo que es lo mismo, 159 billones.
Si le restamos, también a precios de 2008, la inversión,  costos y gastos, por USD 4.248 millones (4,248 billones), porque cualquier incremento de esos rubros debe asumirlos el Ecuador, la utilidad sería más de USD154 billones (USD 154 miles de millones).

Comparemos, el Presupuesto del Estado para 2010 es de USD 21.282 MMM,
o en inglés USD 21,282 billones, por lo que la utilidad de Ivanhoe sería más de siete veces el Presupuesto del Estado del 2010.

¡Qué bestialidad! Yo creo que hay delincuencia en Petroecuador y manipulación en Ivanhoe.

¿Usted cree que Correa y su gente son ingenuos? Si lo fueran, no merecerían estar en el poder. En los gobernantes no es admisible la ingenuidad o la ignorancia como las que hoy parece padecer el Ecuador,¿o coincide conmigo que lo que hay es delincuencia?


La haitianización que viene

Antonio A. Herrera-Vaillant

La reciente hecatombe de Haití repentinamente devela un increíble y bicentenario proceso de empobrecimiento, anarquización y degradación
cívica.

Muy cerca está la silente Cuba, donde – en medio siglo de lúgubre dictadura –un sólo amo la obliga a una "haitianización" progresiva en todo lo económico, social y ético.

Y ahora al amo le han salido "hijitos" que venden sus fracasos como novedad.

Países con ingentes recursos y ventajas para superar las expectativas de sus habitantes cometen la locura de repetir el desolador modelo haitiano.

Gastan más de 8 mil millones de dólares en armamentos; la nómina pública pasa de 900 mil a 2.3 millones; intervienen más de 600 fincas productivas, total de 2.5 millones de hectáreas; la moneda pierde 55% de poder adquisitivo; la inflación acumulada es del 733%; el gobierno se apropia 731 medios de comunicación; los homicidios pasan de 4,500 a  19,400 anuales; emigran 4000 médicos. Y no pasa nada.

En once años de mandar sin gobernar algún desequilibrado pasa tres de ellos legislando con poderes omnímodos; hay unos 300 muertos por violencia cada fin de semana; existen más de 200 contratos colectivos vencidos en la administración pública; un mismo eterno puñado de ineptos se recicla de ministerio en ministerio. Y no pasa nada.

Se suman más de 150 mil asesinatos; el ingreso real de los pobres cae en 14%; la contratación de mercenarios aliados externos supera U$ 60 mil millones; ocurren 5 mil secuestros "expreso" anuales. Y no pasa nada.

El 97% de los delitos quedan impunes; una empresa-gallina de oro pasa de 45 mil empleados a 100 mil - y la mitad no trabaja; el gobierno gasta cerca de 12 mil millones de dólares comprando empresas para reventarlas; el 70% de los jóvenes no se gradúan de bachiller; con 25,1% ocupa el primer lugar de inflación en la región. Y no pasa nada.

Donde se importaba el 1% del consumo de carne ahora se importa el 59%; emigran 9 mil científicos; los apagones mantienen a oscuras el 60% del territorio; la deuda pública consolidada pasa de U$ 32.484 millones a U$ 95.000 millones, y se despilfarra un billón de dólares en once años. Y aún no pasa nada.

Circulan 15 millones de armas sin control; las cárceles tienen 12 mil camas y 32.500 presos; 4 millones de niños están fuera del sistema educativo; el máximo responsable promulga 169 decretos-leyes usando poderes especiales; a todas éstas - más de 2,200 militares ocupan cargos en la administración pública. Y sigue sin pasar nada.

Hoy es Haití, mañana aquí. ¿Tendrá que temblar para que se den cuenta?


El Pepe

14 de febrero de 2010

Por Francisco Febres Cordero

¡Qué belleza! Como los idiólogos de la revolución ciudadana han descubrido que El Telégrafo  nues muy revolucionario porque no  sintoniza con el lenguaje, con el espíritu, con el gusto del pueblo, han decidido crear un periódico que no sea solo para intelectuales aburridos y académicos desocupados, sino para la gente común, ques bien chévere. O sea quieren que sea como el Extra, pero en lugar de tener fotos de mujeres desnudas, tenga fotos de los ministros.
Desnudos.

Obviamente, así como cuesta imprimir El Telégrafo y regalarlo, fundar el nuevo diario también va a costar carísimo, pero como ahora la plata ya es de todos, no importa: va en beneficio de quienes están mal informados porque no leen los periódicos oficiales. ¡Los muy bestias solo leen la prensa corrupta!

Tonces, los idiólogos de la prensa anticorrupta han decidido que lo que hay que hacer es ¡oh!, darle al Telégrafo "un hermano menor", gestado in vitro en una rotativa nuevita que van a importar, para imprimir en un papel que no va a salir de los árboles que se talan, como dijo el Correa que sale el papel en que se imprime la prensa corrupta, sino de un papel que sale de los bosques que no se talan. O sea más o menos como el ITT, pero en bosque.

¡Qué ilusión que tengo! Ojalá ya mismo comience a circular ese nuevo diario al que no se sabe si le van a bautizar como El Pepe o como El Compañerito. Cualquiera de los dos nombres me parecen perfectos. Tal vez está de que le pongan ambos: El compañerito Pepe. Y ya.

Pero mucho más lindo que el nombre es la característica del nuevo periódico que, según se ha anunciado, va a ser "sensacionalista pero no amarillista". ¡Qué novedoso! Para los creadores del  Pepe, eso quiere decir que "destacará titulares con crudeza y exagerará la realidad, pero no mentirá".

O sea, por ejemplo, si ahora estuviera en la calle El Pepe, diría:"Ivonne Baki fue elegida Miss ITT". Obviamente, el artículo iría ilustrado con una enorme foto de la Baki junto con el Mahuad cuando fue su embajatriz en Washington, con el Noboa cuando, tan campante, se quedó como su embajatriz en Washington y con el Lucio, cuando fue su ministraza de Turismo y organizó –¡qué belleza!– el concurso de Miss Universo. Pero con la foto de la Baki en la portada ¡cómo se vendería el Pepe! Uh, la gente se lo arrancharía de las manos y la edición se
agotaría en un abrir y cerrar de ojos. En otra edición puede salir la foto de la Baki pero ahora junto al Alexis Mera, los hermanitos Alvarado y el Patiño, con este titular: 'Pilares de la revolución ciudadana reemplazan círculo rosa por cuadrado verde'.

De ahí, también se ha anunciado que El Pepe sí va a tener crónica roja, pero "con buen gusto". O sea, a la sangre le van a llamar hematocritos que gotean a manera de chorro desde las entrañas más viscerales de la víctima, hacia afuera; al homicidio le han de decir óbito, y al ladrón, individuo que perpetra una caquería o hurto. ¡Qué buen gusto!

Ojalá comience a circular pronto  El Pepe  y, por fin, la información llegue al pueblo de manera sensacionalista pero no amarillista y en un papel que salga de los árboles que no están talados, como prometió el Correa.

Ni el “caldoebolas”

Dr. Roberto López Moreno.

Una vez más, en su "rendición de cuentas" sabatina, Correa nos contó lo que come. En lugar de que el Ecuador conociera  como se va a financiar el hueco de 4,000 millones en el presupuesto, o si el señor Carlos Marx Carrasco planea "extraerlo" de nuestros bolsillos, el país supo que Correa comió "caldoebolas". Antes fueron la guatita, y el caldo de manguera.  Claro, jamás le informa al pueblo el menú "made in Bélgica" que se degusta  de lunes a viernes en Carondelet a costillas del pueblo, porque eso no es popular.

 

Pero lo que es repugnante, es ver como se distorsiona la verdad. No se puede nadar en la opulencia gastronómica de lunes a viernes, y el sábado -¡pobrecito!- venir a cuentearnos contándonos que come lo mismo que el pueblo. Claro, las encuestas no favoreven a un Presidente que come pato a la orange, sino a uno que come guatita. Y tampoco lo harían si nos dijera los precios  de los contratos del MTOP, por ejemplo. Si la gente supiera que las vías en Loja y Zamora se contratan a $ 800.000 cada kilometro, cuando en Guayaquil cuestan $ 350,000; o que  hace unos pocos años el valor del metro lineal de un puente era menos de  $  50 dólares el metro, cuando a la revolución ciudana le cuesta el doble, ni siquera el "caldoebolas" salvaría la popularidad presidencial.

 

Por eso es mejor contarnos la farra de la noche anterior, como cantó y hasta que hora se quedaron, pero no de donde sale el precio de 12.000 millones que dizque cuesta la millonaria refinería que nos quiere construir y si hay suficiente petroleo para justificar su construcción.

 

La verdad es que Correa no fue elegido para  darse semejantes lujos con nuestra plata. Y no me refiero a sus devaneos gastronómicos, sino al revolucionario "lujo" de duplicar el valor de la obra pública, y a tenernos tres años en "emergencia" dando contratos públicos "a dedo" sin que el Congreso -ahora asamblea- lo fiscalice.

 

Y no solo en el MTOP. ¿Doce mil millones para una refinería? ¡Ni que fuera a construir  Disneyworld!

 

La industria textil necesita competencia

Por Gabriela Calderon

Aquilino Flores empezó lavando carros en las calles de Lima a mediados de los sesenta. Hoy es dueño de la empresa de textiles más importante del Perú, Topy Top, empresa con ventas anuales que superan los 100 millones de dólares y que exportó 89,22 millones de dólares en 2009. En ese mismo año, todas las empresas de textiles del Ecuador apenas exportaron poco más de 155 millones de dólares, mientras que todas las empresas de la industria textil del Perú exportaron 1.483 millones de dólares (¡9,5 veces más que el Ecuador!).

Dicen que las industrias infantiles, para despegar, necesitan ser protegidas con barreras comerciales –como aquel arancel mixto que acaba de establecer el Gobierno ecuatoriano frente al aplauso de muchos de los empresarios nacionales de textiles–. De ser así, ¿cómo es que el Perú logró que su industria de textiles despegue mientras que se reducían los aranceles a los textiles importados?

Algunos dirán que esto se debe a la mano de obra mucho más barata que hay en el Perú y a la disponibilidad de la tercerización. Pero la mano de obra ecuatoriana era igual de barata (o más) –gracias a un sucre en caída libre– y también era tercerizada durante los noventa, década durante la cual la industria de textiles en el Perú ya estaba experimentando una bonanza en exportaciones. En 1993 el sector textil de Perú exportó 175 millones de dólares y llegó a más de 400 millones de dólares en 1999. Esa bonanza coincidió con una reducción paulatina de los aranceles a las importaciones de textiles, los cuales cayeron de un promedio de más de 180% en 1992 a un promedio de 12% en 1999.

La exposición del sector de textiles a la competencia internacional ha incentivado a los empresarios peruanos a innovar. Por ejemplo, en 2005 un estudio reportaba que "Hasta hace poco, dice el gerente general [de Topy Top], el tiempo de entrega de una orden era de 120 días, desde el recibo de la orden hasta la entrega. Hoy, el mismo proceso se lleva a cabo en 45 días". Simplemente imagínense la complejidad de cumplir con las fechas de entrega para la cadena de tiendas Zara en España, la cual representó un reto para Topy Top, puesto que es conocida a nivel mundial por la rapidez con que le gusta rotar las prendas en las tiendas.

La mayoría de los empresarios ecuatorianos suelen estar contentos con las "protecciones" arancelarias que se reparten en Quito. Qué diferentes serían las industrias ecuatorianas si la mayoría de los empresarios adoptaran la actitud optimista de los Flores: los competidores nuevos (nacionales o extranjeros) "siempre han existido y siempre existirán, pero la empresa debe y puede responder al reto con mejores productos, ofertas y servicios".

Solo cuando bajen los aranceles y empiecen a pensar así los empresarios empezaremos a ver con orgullo en otras partes del planeta prendas de vestir y otros productos (imposibles de predecir) con la frasecita Made in Ecuador. Todo eso sin necesidad de que el Gobierno ecuatoriano gaste en una campaña que promueva la frase o le imponga a todos los ecuatorianos el costo de un arancel que protege a determinado grupo de empresarios.


El pólipo

Francisco Febres Cordero

Hasta mi consulta llegó el arquitecto Fernando Cordero, quien caminaba con la cintura doblada hacia adelante y mostraba un rostro constreñido. Cuando le averigüé cuál era el motivo de su afección, me manifestó que sentía agudas molestias en su intestino, algo parecido a un tapón que le importunaba en los momentos más cruciales de su febril actividad.

Al requerirle ciertos datos para elaborar su historia clínica, me dijo que, lamentablemente, no había recibido instrucciones del Presidente de la República y que, por tanto, no podía contestarme nada sobre su ocupación porque desconocía si tenía que aprobar o no qué leyes, y en qué tiempo, ni tampoco podía decirme nada sobre sus responsabilidades hasta no recibir nuevas instrucciones, aunque de lo único que estaba seguro era de tener un intestino revolucionario. Sin embargo, al acordarse de la ley de aguas, en un acto reflejo me solicitó el baño.

Luego procedí a suministrarle una pequeña dosis de anestesia para efectuarle una endoscopia por la que, clínicamente, se conoce como la segunda vía, a través de la cual divisé un pólipo que, a manera de corcho, impedía el paso de los alimentos hacia la parte baja del intestino. Por la calma que el paciente exhibió el momento del examen, pude concluir que no tenía nada irritable, menos aún el colon.

El paciente mostraba incomodidad cuando se le pedía que optara por otra postura que no fuera la genuflexa, posición que, según me dijo, era la que empleaba cuando experimentaba una mayor presión de naturaleza no estomacal sino política.

Procedí a llevarlo al quirófano para la extirpación del pólipo, ante lo cual me pidió que esperara porque primero tenía que dar una rueda de prensa para evacuar. Ante mi sorpresa, aclaró que la evacuación se refería a los problemas que tenía pendientes, porque repentinamente había aparecido en la Asamblea una epidemia que hizo que la comisión de fiscalización tampoco haya podido evacuar el juicio político al Fiscal y que, sin evacuación, se corría el riesgo de que ocurriera una oclusión que, políticamente, podía tener impredecibles consecuencias en la revolución ciudadana, con luchas que –literalmente– serían intestinas entre los bandos a favor y en contra del Fiscal.

Sin hacer caso de su solicitud y dado que la operación era de carácter urgente, procedí a extraerle el pólipo, sin ninguna complicación ni inmediata ni –literalmente– posterior.

Cuando, pasado el efecto del sedante, le pregunté cómo se sentía, me manifestó que ni le dolía ni no le dolía, que ni sentía ni no sentía, que ni le molestaba ni no le molestaba, por lo cual parecía que su intestino estaba en estado de indefinición o limbo.

Además de recetarle unos supositorios que debían ser administrados por vía oral, le recomendé que abandonara la posición genuflexa, para evitarse molestias que podían afectarle a sus enzimas. Me dijo que no me preocupara porque, como presidente de la Asamblea, el único encima que tenía era el excelentísimo señor Presidente de la República, ante quien ¡por fin!, ahora podía presentarse con un intestino ardiente y, gracias a mi oportuna intervención, absolutamente lúcido.



Ecuador: Humildad y soberbia

por Luis Herrería Bonnet

El comportamiento humano resulta en ocasiones impreciso. Se me ocurre este criterio, porque aún cuando los ecuatorianos soportamos durante tres años y cinco meses la horripilante administración de un economista como Rafael Correa, quien ha dejado en soletas las finanzas y la moral pública, sin embargo nos lleva a sorpresa la capacidad de mimetismo que demuestra en las ocasiones que le conviene.

Ya lo hizo ostensible en la Universidad de Illinois, cuando ensalzó con delirio el sistema de vida anglosajón, minimizando las capacidades de los latinoamericanos; mientras que desde las trincheras en que se escuda para sus aburridos monólogos sabatinos, revienta en improperios contra ese mismo sistema, destacando la "dignidad" que han implantado Castro y Chávez en sus regímenes; es decir, le sobra coraje para difamar lo que detesta cuando está resguardado por una parafernalia armada, pero se transforma en modoso y adulador cuando está en cancha ajena o cuando las condiciones no estimulan su egolatría.

El día martes 8, Correa demostró su enorme preocupación ante la deserción   de los grupos sociales que lo abandonaron, porque los indígenas, trabajadores, campesinos, estudiantes, maestros y millares de ciudadanos acechados por la delincuencia y el desempleo, se hastiaron de un gobierno que pasará a la historia con el emblema de "Corrupto, incapaz y mentiroso". Siendo así es que se propuso utilizar como tabla de salvación a la señora Hillary Clinton; jefa de la
diplomacia norteamericana, a quien le rindió falsas sonrisas en diferentes ángulos, a efecto de conseguir que lo saquen de la lista negra del GAFI por contactarse con gobiernos involucrados en terrorismo y lavado de dinero, como también la posibilidad de algunos préstamos internacionales que le permitan llenar las vacías arcas fiscales para inmediatamente derrochar en la adquisición de prosélitos.

Allí no le importó que el día anterior a la mencionada visita, durante la reunión de la Asamblea General de la OEA, en Lima, Perú, la señora Clinton urgió al organismo regional para que readmitiera a Honduras, lo cual acabaría con los sueños de perro del ensombrerado Zelaya, anterior ahijado político y reciente huésped de Correa. Allí se hizo el desentendido del lenguaje barriobajero con que se ha referido al empleo del dólar norteamericano, que  lo intenta cambiar por otra moneda que se le ocurrió a su compañero de ruta, Hugo Chávez. Lo que si debió tener en cuenta Correa, es que la Secretaria de Estado de los Estados Unidos de América ya había recibido una comunicación del Presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa sobre el totalitario proyecto de Ley de Comunicación que viola principios básicos de la libertad de expresión y prensa establecidos en diversos tratados internacionales, lo cual es solo una expresión del peligro a la democracia que representa quien es soberbio con los humildes y, cuando le conviene, humilde con los poderosos.


¡Ay, la palabra del excelentísimo!

Por Francisco Febres Cordero.

Tiene razón el excelentísimo señor Presidente de la República al atacar a la prensa con tan perseverante asiduidad. Tiene razón.Al fin y al cabo, la prensa estorba. Estorba al poder y, sobre todo, le estorba a él, que lo encarna de manera absoluta.

Si el excelentísimo señor Presidente de la República tuviera otra contextura que no fuera la de un híbrido entre un capataz y un boy scout, escucharía lo que dice la prensa y, ante aquello en lo que no está de acuerdo, debatiría sin descalificar, acanallar ni zaherir. Pero como su estructura es tan indescifrable como inédita, no soporta cuestionamientos y repite que esa prensa dice lo que dice porque es corrupta, defiende intereses bastardos y está al servicio de las causas más protervas. Entonces, se ha impuesto como misión acallarla a como dé lugar: con ley o sin ley, con dicterios y retaliaciones, con una retahíla de injurias repetidas hasta el infinito y, sobre todo, con la actitud arrogante de quien se siente el único dueño de la verdad.

Dada su personalidad, dada su forma de despreciar el pensamiento ajeno, tiene razón: la única voz que necesita escucharse en el país es la suya, proyectada a través de los muchos medios de los cuales el Gobierno ha echado mano.

Las demás voces sobran. Sobran, porque señalan los desaciertos, las arbitrariedades, las trapacerías que cometen esos funcionarios que, como en los viejos tiempos, van al arranche de los fondos públicos y se engordan no solo con los cheques que se tragan sino, sobre todo, con aquellos que van a parar a sus cuentas secretas.

Sobran, porque llevan a la gente a mirar otra realidad, que no coincide con la que el excelentísimo señor Presidente de la República muestra. Sobran, porque no coinciden con los postulados que el Gobierno proclama, con las cifras que exhibe, con las promesas que hace, con ese idílico país que, según se anuncia, ya es de todos.

Sobran, porque salen de aquellos que no conciben el país como algo que comienza con la revolución ciudadana, sino que se remontan a la historia y escudriñan el futuro bajo otras perspectivas que no son las de los eslóganes tan dispendiosamente difundidos.

Sobran porque se niegan a obedecer los designios de quien, por haber ganado todas las elecciones cree que el pueblo le ha dado carta blanca para transformar la democracia en autocracia.

Sobran porque, sumisos, no bajan la cabeza ante los insultos, las amenazas, las persecuciones desembozadas o encubiertas.

Y sobran, fundamentalmente, porque se niegan a aceptar la dicotomía entre buenos y malos, como si la patria fuera un western en el que un John Wayne redivivo intenta, a la maldita sea, imponer su propio orden bajo los balazos certeros de su verbo incandescente, que es el mismo con el que menosprecia y pone a temblar a sus obsecuentes subalternos.

Por eso, las argucias para acallar esas voces que sobran salen ahora desde una Asamblea cuyo presidente, cuando no anda haciendo turismo por el limbo, deambula por los terrenos de la nigromancia para convertir sus diez dedos en once, transformar los 124 asambleístas en 125, hacer que los acuerdos se conviertan en humo y, a como dé lugar, sacar de su chistera la ley que sancione a quien ose molestar a su jefe hasta que este tenga, ¡por fin!, en sus manos el control absoluto de los medios.

Patria, tierra sagrada

8 Agosto 2010



Por Emilio Palacio

El 10 de julio del 2007, María del Carmen Delgado, de 31 años, acudió a la Fiscalía de Pichincha para denunciar que el entonces subsecretario de Gobierno, Eduardo Paredes, la había acosado sexualmente. La señorita Delgado contó que le solicitó empleo al amigo de Ricardo Patiño y del experto en diplomacia Kintto Lucas, y que Paredes como respuesta le propuso que lo acompañase durante el carnaval, ya que como ella es negra seguramente "se movería bien bailando bomba y en la cama". (No se sabe aún si Paredes también pensaba invitar al baile de la bomba a Patiño y a Lucas). Para entonces Rafael Correa ya le había ordenado al Secretario Anticorrupción que someta al acusado al detector de mentiras. El polígrafo reveló que la denuncia era cierta, pero Paredes continuó en el Buró de Alianza PAIS por sus virtudes morales.

Les abrevio las aventuras de Paredes para no aburrirlos y vayamos directo al jueves. Ese día el danzarín de la bomba ingresó al salón de sesiones de la Asamblea Nacional sin que nadie lo haya convocado, buscó algún sillón desocupado y cuando llegó el momento de votar se convirtió en el alzamanos 59 con que Alianza PAIS nos hizo creer que se había aprobado el borrador de Ley Antiuniversidades que Correa finalmente redactará a su gusto.

A la mañana siguiente, el asambleísta gobiernista Washington Cruz (cuyo lugar ocupó Paredes) reconoció sorprendido que nunca se excusó ni anunció que faltaría, por lo que su reemplazo fue ilegal.

Pero 59 votos no eran suficientes. Hacían falta cuatro más. Así que de repente el mensaje de la transformación revolucionaria descendió como una luz verde (verde Alianza PAIS o verde dólar, que sobre esto hay versiones distintas) en el alma de doña Guillermina Cruz, correísta-gutierrista que, según dicen, desprecia al hombre del maletín pero que al parecer mantiene estrecha amistad con la mujer del maletín.

El voto 61 fue del diputado oriental Galo Vaca, que con una reveladora sonrisa pero sin sonrojarse ofreció su voto por cualquier ley a cambio de una universidad del montón.

Doña Scheznarda Fernández, revolucionaria de la larga noche neoliberal y del Partido Social Cristiano, puso el voto 62. Dicen que fue ella la que convirtió a Guillermina y a Galo al correísmo, ya que recibió las verdes aguas bautismales del Gran Profeta Insultador mucho antes. Son esas mañas que antes se aprendían en el PSC y que ahora están desterradas del Nuevo Viejo Congreso, porque las que se usan son más eficientes.

Por último, la alzamanos 63, con las completas, fue Silvia Salgado, socialista de ideales muy nobles pero desconocidos que hasta el último momento se ofertó muy bien. Marketing socialista, que le llaman.

Fue recién entonces cuando Fernando alias el Corcho Cordero cantó el hit "aprobada", para que los asambleístas de Alianza PAIS bailen la bomba y celebren por haber ganado sin necesidad de que los encierren con Patiño y Alexis Mera (o con el avión Eduardo Paredes, que en ese caso hubiese invitado a sus asambleístas a pasar el carnaval), y ya no tendrían que seguir en vigilia hasta que la mujer del maletín haga su trabajo. "Ganamos, ganamos", coreaban los correístas a los opositores, sacándoles la lengua, como esas jovencitas que hacen escarnio de las pecadoras los domingos y muestran los calzones el resto de la semana.

Así es el Viejo Nuevo Congreso, el Hediondo Chiquero donde se enloda el nombre de la Patria, tierra sagrada, de honor y de hidalguía, cómo me duele llamarte mía y no poder hacer nada ante los horrores que veo.

La gran noticia

8 Agosto 2010



Por Francisco Febres Cordero

Hay una noticia que merecía los principales titulares en los diarios y un amplio despliegue, pero que, por alguna extraña razón, la prensa corrupta prácticamente la ha soslayado: el excelentísimo señor presidente de la República se va de vacaciones a Bélgica, durante doce días con sus noches.

¡Qué notición! No solo para él, pues, sino, sobre todo, para nosotros. ¡Uf, qué alivio! ¡Cómo vamos a descansar! ¡Qué relax que vamos a tener! ¡Qué desagostados que vamos a estar durante agosto!

Imagínense, doce días con sus noches en que no vamos a oír ni un solo insulto, no vamos a tener ni una cadena, no le vamos a ver ni una sola vez en sus recorridos a lo largo y a lo ancho del territorio saltando ríos, subiendo montes, poniéndose ponchos, hablando en quichua, cantando en sol feo, contándonos el menú de los desayunos que le dan, volando en sus aviones y en sus helicópteros, recorriendo hecho un flus por las calles con sirenas y su séquito cada vez mayor de guardaespaldas, jalándoles las orejas a sus pobres colaboradores y haciéndoles llorar, pobrecitas, a sus colaboradoras, refundando a cada paso la república y, en fin, presentándose como el adalid de la revolución ciudadana que, como ustedes habrán notado, está en marcha.

¡Y en qué marcha! Nos tiene a todos con la lengua afuera el excelentísimo señor presidente de la República con su febril actividad. Cosa que ya no aguantamos, ya no damos más. Como él no duerme, no nos deja dormir tampoco a nosotros y por eso todos estamos así, ojerosos, taquicardiosos, nerviosos, asustados, indigestos, comiendo sanax a cada rato y tomando valeriana. O sea, al borde de la locura.

Pobrecito el presidente. Ya me dio pena. Ojalá en Bélgica se vaya a un spa de esos que, seguro, le relajarán untándole en todo el cuerpo lodo alcanforado y después chocolate, flores aromáticas, esencias de jazmín y azahares, en medio de una suave música tipo new age. Con eso se calmará la hiperactividad que le agobia. Aunque no, eso creo que no vale porque ha de venir con una piel demasiado tersa y oliendo riquísimo y el Fabricio le ha de decir que ya se volvió del círculo rosa. ¡Más fijón que es el Fabricio! ¡Qué peligro!

Mejor que allá, estando con su familia, haga unos picnics tipo boy scout con su mujer y sus hijitos, hable en francés, pasee por los parques, vaya a la ópera (aunque, chuta, ha de querer cantar) y, sobre todo, duerma.

Duerma y no se despierte, asustadísimo, con las pesadillas de que hay conspiraciones en marcha e intentos para matarle. Duerma con la seguridad de que, en su ausencia, el país, por fin, va a estar tranquilo. Cómo estará de tranquilo que hasta la Asamblea, aprovechando la ausencia de su jefe, va a entrar en receso. Y es que, claro, si no tiene nadie que le esté ordenando cuáles leyes aprueba y cuáles no, de gana se reúne.

¿No les parece a ustedes esa la mejor noticia de los últimos años? ¿No les suena esa a la decisión más acertada que ha tenido el excelentísimo señor presidente de la República en todo su proyecto de revolución ciudadana? Y es que, en vacaciones, hasta podría ser posible que haga un balance (¿o eso será mucho pedir?) sobre lo que está haciendo y llegue a la conclusión de que tiene que calmarse, que no puede ser tan precipitado, tan insultón, tan dueño de la verdad, tan prepotente, y regrese mansito.

Pero bueno, sea lo que sea, que se vaya es una gran noticia. No sé por qué la prensa no la ha desplegado como merece. ¡Qué corrupta!

 


No son tiempos de callar

10 AGOSTO 2010



Por Antonio Rodríguez Vicéns


En el 'Eclesiastés', uno de los libros bíblicos que con más frecuencia releo, se dice que hay "tiempo de callar y tiempo de hablar". Los nuestros -los que padecemos- no son tiempos de callar. ¿Cómo callar ante la consolidación de un proyecto político autoritario, destructor de las instituciones y concentrador del poder, descalificador y excluyente, alienante y maniqueo, abusivo y atropellador? ¿Cómo callar ante el éxito de una política lumpen, sustentada en la degradación de los valores, el desgaste de la palabra, el irrespeto a la dignidad ajena, la ofensa y el insulto rutinarios, la burla y el escarnio para quienes disienten y la transformación del resentimiento y el revanchismo en virtudes sociales?


¿Cómo callar ante una política económica que ha privilegiado el gasto público irresponsable y ha logrado frenar el sostenido crecimiento de los últimos años y la paulatina disminución de los niveles de pobreza, a cambio de auspiciar un clientelismo demagógico? ¿Cómo callar ante el desempleo? ¿Cómo callar ante el fortalecimiento inusual de un Estado cada vez más grande, concentrador y absorbente, en detrimento de una sociedad civil desarticulada y sometida? ¿Cómo callar ante una política internacional improvisada, falsamente independiente y soberana, que aplaude con entusiasmo a los regímenes totalitarios -supuestos modelos de 'democracia'- y respalda los delirios mesiánicos del grotesco y atrabiliario gorilato caraqueño?

¿Cómo callar ante la inexistencia de un auténtico Estado de Derecho? ¿Cómo callar ante la frecuente violación de las normas constitucionales y legales? ¿Cómo callar ante la utilización del sistema jurídico como camuflaje para la perpetración del atropello? ¿Cómo callar ante la falta de transparencia en la contratación pública? ¿Cómo callar ante la creciente corrupción, impune y protegida por la lenidad desvergonzada de una Asamblea Nacional sumisa y cómplice? ¿Cómo callar ante la necedad y el cinismo que proclaman 'día histórico' el de la 'aprobación' (¿cabe hablar de aprobación cuando hay imposición?) de una ley mediante la renuncia al debate y la manipulación de los procedimientos parlamentarios?

¿Cómo callar ante el auge de una delincuencia incontrolada y el aumento de la inseguridad ciudadana? ¿Cómo callar en un país que hoy acepta los abusos que ayer condenaba con indignación? ¿Cómo callar en un país silencioso, con incertidumbres y temores, complaciente y resignado, cuando sabemos que esa resignación, como escribió Ernesto Sábato, "es el sentimiento que justifica el abandono de aquello por lo cual vale la pena luchar"? ¿Cómo callar ante los intentos de limitar la libertad de expresión, de ahogar las voces críticas e imponer las proclamas y tesis de la dictadura como una verdad inconcusa e incontrastable? ¿Cómo callar, lector? ¿Cómo?


Chávez y Correa. Historia de dos locatos

Por Fernando Londoño Hoyos

Ni Chávez ni Correa han creado un empleo nuevo. Ni han abierto una fuente de trabajo o de esperanza. Ni le han mejorado la vida a nadie. Ni han construido un pueblo más digno, o más ecuánime, o más grande. Pero no importa. Tienen que seguir. Nada ni nadie los puede detener en la frenética carrera de su prédica insensata.

Alguien dijo, y lo repiten muchos, que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. Es muy extraño que no se haya insistido lo suficiente en que antes de corromper el efecto del poder es la locura. Lo que no está muy lejos de comprobar que son locos los que padecen con más violencia el delirio del poder. Los grandes locos del Siglo XX, Stalin, Mussolini y Hitler, padecieron de ese mal incurable. Como tantos que los siguieron, pero que por su dimensión no alcanzan a grandes locos, sino a insufribles locatos. De esta índole son Hugo Chávez y Rafael Correa, a su turno modelados en la demencia malévola de su paradigma, el Comandante Fidel Castro.

Nuestros locatos de turno padecen delirio de poder, lo que los vuelve peligrosos y dañinos. Se sienten predestinados, talentosos, ilustrados, dueños de la verdad y la justicia, que imparten como Zeus, entre los rayos de su Olimpo. El loco, como el locato, todo aquí es cuestión de tamaño, pierde contacto con la realidad, no oye razones y no se detiene ante nada. Y en su arremetida va creando un turbión cenagoso que no suele detenerse sino consumada la catástrofe. A Hitler no lo paraba sino la muerte, después de haber causado con su delirio la de más de cincuenta millones de víctimas.

A Stalin se le imputan entre treinta o cuarenta millones, más las que tuviera que compartir con Hitler por la guerra. Fueron menester para vencerlos ejércitos enormes o la catarsis de todo un pueblo. Si no se detiene a tiempo ese delirio de poder, compuesto de odios atroces, ambiciones sin freno, resentimientos incurables, el daño será infinito. Desatada la locura del poder no para sino ante un pelotón de fusilamiento, o la colgadura de un árbol, de cara al suelo, o la destrucción entera de un país, o la furia incontenible de toda una nación. Antes de esa justicia, el loco o el locato siguen su carrera frenética al infierno, arrastrando tras ellos millones de inocentes.

Fidel Castro gobierna, desde su lecho de moribundo, una Nación de esclavos y mendigos. Aniquiló la libertad de un pueblo y lo perdió en un laberinto de pobreza física y moral. En Cuba es un delito pensar y es un delito producir, las dos cosas que distinguen el género humano de los brutos. Eso es todo lo que queda en la isla de Martí, después de que recibiera la mayor ayuda externa que se diera a ningún país de este continente. Chávez y Correa botaron a la basura la oportunidad histórica e irrepetible de convertir a Venezuela y Ecuador en dos naciones desarrolladas, prósperas, grandes.

Ahora solo les queda tirarlas por el precipicio de una guerra civil. Las grandes oportunidades no suelen llamar a la puerta muchas veces. Desatendidas, se van para no volver. Pero estos locatos siguen en lo suyo. Se roban empresas, matan el crédito de sus países, desalientan el trabajo, empujan a la división, al odio y a la muerte a sus seguidores furibundos. El resentimiento cuenta siempre con clientela disponible. Quien tiene hambre no razona. El que odia no perdona. Y los locos del poder suelen ser insensatos productores de odio, como en el caso de nuestros vecinos.

Ni Chávez ni Correa han creado un empleo nuevo. Ni han abierto una fuente de trabajo o de esperanza. Ni le han mejorado la vida a nadie. Ni han construido un pueblo más digno, o más ecuánime, o más grande. Pero no importa. Tienen que seguir. Nada ni nadie los puede detener en la frenética carrera de su prédica insensata. Cada día habrá una nueva ración de desquite, un nuevo espectáculo circense, una nueva estupidez, una nueva crueldad. Cuando no sean capaces de sembrar un odio nuevo, estarán perdidos.

Y hasta eso se agota. Esa "llama ávida de lamer, tormenta sorda que sobre el mundo enloquecida brama", en algún momento se detiene exhausta para preguntarse qué le queda de esperanza o qué ha conseguido para saciar su apetito devorador. Y sintiéndose engañada se vuelve enceguecida contra la mano que la atiza. Así ha sido siempre. Así será. Solo queda esperar la hora.

12/6/2009

Ecuador: Ecos de un falso golpe

por Sebastián Mantilla Baca

October 7, 2010

El pasado 30 de septiembre no fue -como ha dicho Correa- uno de los días más tristes de su gobierno sino uno de los más vergonzosos que ha tenido el Ecuador en los últimos años. Vergonzoso porque todos sabemos que si el Presidente de la República decidía simplemente no ir al lugar donde un grupo reducido de policías se había declarado en paro, no habría pasado nada. Hubiese sido un día de huelga y paralización por una Ley de Servicio Público que no fue suficientemente debatida y consensuada, sino impuesta como todo.

Sin embargo, la imprudencia, irresponsabilidad y prepotencia pudieron más. Su Majestad, siguiendo el mandato no de la razón sino de sus vísceras, quiso resolver las cosas a su modo. A más de meterse en la boca del lobo, ensimismado y colérico, no le bastó espetar a los uniformados sino que incluso los desafío temerariamente: "mátenme si quieren".

Aunque este tipo de escenas podrían ser propias de un burdel o una riña callejera, esto lo vimos representado, nada más y nada menos, en quien pretende ser el presidente de esta nación. Inimaginable que un mandatario caiga tan bajo. El honor y la dignidad del Ecuador han sido ultrajados.

Como si fuera poco, Correa no solo puso en riesgo su propia vida, sino que, con la intervención militar, murieron ecuatorianos. Solo por el capricho y bravuconería de quien está acostumbrado a hacer lo que le da la regalada gana. De lo que se sabe, hablamos de 8 muertos y 200 heridos. Y cuando hablamos de heridos no solo me refiero a los miembros de las fuerzas del orden, sino también a recién nacidos, madres, jubilados y hombres que estaban dentro del hospital producto de las esquirlas, balas y gases lacrimógenos arrojados.

Mientras tanto, ante la falta de la Policía en todo el país, en lugar de decretar la emergencia nacional en horas de la mañana y ordenar que las Fuerzas Armadas tomen control de las principales ciudades, lo único que se hizo fue movilizar a un comando de las Fuerzas Especiales para que vaya en auxilio del Presidente, dejando en total indefensión al resto del país. ¿Acaso el resto de ciudadanos no son dignos de protección?

Y como quien suele comportarse de modo irresponsable, no asumiendo los errores sino culpando de ellos a otros, Correa dijo que fue víctima de una intentona golpista. Tomando el pelo a nacionales y foráneos a través de una arbitraria cadena indefinida, ha buscado culpables en la oposición, los medios e incluso en el señor Gutiérrez. Nada más absurdo.

Si no habrá "olvido ni perdón", habría que comenzar por el principal responsable de todo. Este bochornoso hecho debe llevar al propio Presidente y sus vasallos a una profunda reflexión. El país lo exige y lo demanda