miércoles, 2 de agosto de 2017

Por un acuerdo nacional democrático

Miguel Rivadeneira: La sobrevivencia del país en medio de una crisis económica que se profundiza constituye una obligación urgente de los seres responsables, que no disfrutan del poder ni comparten el enorme gasto público que altera el normal desarrollo interno. Daría la impresión que hay dos países: el uno del discurso y el otro el real. No solo porque el poder incentiva la división y la confrontación sino el paraíso que se pinta desde el oficialismo y el realismo que vive la mayoría, que sufre de desempleo, subempleo, inestabilidad, desconfianza e ­inseguridad en todos los campos. 
 Cuántos pequeños, medianos y grandes empresarios sufren la reducción de ingresos, en medio de incertidumbre. Y a eso se suma que muchos de ellos tienen aún deudas pendientes por cobrar al Estado, pese a que el discurso oficial ofreció pagarlas hasta el último mes de enero, pero no se cumplió en su totalidad. El Comercio, Año 110 N° 41103 22 feb. 2016, p. 11

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